La Policía de Investigaciones (PDI) logró desbaratar en la región de Valparaíso una organización criminal transnacional dedicada a la trata de mujeres con fines de explotación sexual, operativa que se replicaba también en Santiago, Puerto Montt y Castro. Esta intervención marca la segunda vez en cuatro años que la banda es desarticulada en Chile.
Según las autoridades, el grupo delictivo estaba conformado por ciudadanos paraguayos, venezolanos, argentinos y chilenos. Las víctimas, en su mayoría mujeres paraguayas, eran obligadas a ejercer la prostitución en domicilios particulares bajo presión y de manera clandestina, mientras sus ganancias eran retenidas y se les imponían multas por supuestas faltas, como perder llaves o tomar comida ajena.
La Fiscal Regional, Carmen Wittwer, indicó que las víctimas se encontraban en condiciones de vulnerabilidad extrema: “Claramente fueron vulnerados todos sus derechos. Estaban en condiciones deplorables, con su dignidad y seguridad gravemente afectadas”. Además, señaló que la organización retenía documentos y empleaba amenazas para controlar a las mujeres.
El jefe de la Brigada de Investigadores de Robos de la PDI en Puerto Montt, Sergio Castro, explicó que la investigación comenzó a partir de denuncias por robos de personas extranjeras y permitió detectar que la banda operaba con sucursales en Valparaíso y Los Lagos. Las mujeres eran engañadas con la promesa de mejores oportunidades de vida al llegar a Chile.
De los 10 imputados, los líderes quedaron en prisión preventiva, mientras que los demás enfrentan medidas cautelares de menor intensidad. Algunas víctimas ya han regresado a su país de origen tras declarar, permaneciendo cinco en territorio chileno.
