La caída del Imacec de mayo volvió a instalar una pregunta incómoda para la economía chilena: ¿el país enfrenta solo un mal dato mensual o una pérdida de dinamismo más profunda?
De acuerdo con el Banco Central, la actividad económica retrocedió 0,9% en comparación con mayo de 2025, mientras que la serie desestacionalizada cayó 0,2% frente a abril. Con este resultado, la economía acumuló cinco meses consecutivos de retrocesos mensuales ajustados por estacionalidad, una señal que encendió las alertas entre economistas.
El principal factor detrás del registro fue el menor desempeño de la minería, especialmente del cobre. Sin embargo, distintos especialistas advierten que el diagnóstico no debe reducirse solo a ese sector, ya que otros indicadores también muestran señales de debilitamiento, entre ellos el empleo, el consumo de los hogares y las expectativas económicas.
Una desaceleración que preocupa a los expertos
Para Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, Chile ya entró en una etapa de desaceleración más marcada.
Según consignó BioBio.cl, el economista sostuvo que “con un quinto mes de caída en la producción, en términos generales, podemos hablar de que es un país que entró en un proceso de ralentización”.
Román también advirtió que el escenario económico comienza a acercarse a una zona compleja. “Lamentablemente, nos acercamos a una situación que no está lejos de lo que podríamos denominar una recesión”, planteó.
La preocupación apunta a que la economía no estaría enfrentando solo una baja puntual, sino una tendencia acumulada. Si bien la definición tradicional de recesión técnica suele asociarse a dos trimestres consecutivos de contracción, los expertos recuerdan que el análisis económico debe considerar más variables que el Imacec.
Entre ellas aparecen el empleo, la producción, las expectativas, el consumo y el crecimiento general de la economía.
El debate sobre una eventual recesión técnica
Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, explicó que no existe una única forma de definir una recesión técnica.
En Chile, indicó, suele utilizarse como referencia la comparación interanual del PIB real durante dos trimestres consecutivos. En otros países, como Estados Unidos, se analiza principalmente la variación intertrimestral del Producto Interno Bruto.
Más allá de la metodología, Ortiz apuntó a que el fondo del problema es el mismo: una economía que produce menos y que evidencia señales persistentes de debilidad.
El PIB mide la producción total de la economía durante un trimestre o un año, mientras que el Imacec funciona como una señal mensual anticipada del comportamiento de la actividad. Por eso, aunque el dato de mayo no basta por sí solo para declarar una recesión, sí aumenta la preocupación sobre el desempeño del segundo trimestre.
Clapes UC proyecta un segundo trimestre negativo
Desde Clapes UC estimaron que el Imacec de junio podría registrar un crecimiento de entre 1,0% y 1,5%. Sin embargo, ese eventual repunte no sería suficiente para revertir completamente el deterioro acumulado.
De acuerdo con el centro de estudios, el segundo trimestre de 2026 podría cerrar con una caída interanual de entre 0,2% y 0,4%, lo que elevaría el riesgo de que Chile ingrese en una fase de contracción técnica.
El informe también puso el foco en el mercado laboral. La tasa de desempleo llegó a 9,4%, su nivel más alto en cinco años, lo que agrega presión social y política al debate económico.
A juicio de Clapes UC, este escenario exige “acciones decididas” por parte del Ejecutivo para impulsar la reactivación, más allá del proyecto de reconstrucción que actualmente se tramita.
Presión sobre el Banco Central por la tasa de interés
El débil desempeño de la actividad también abrió el debate sobre el nivel actual de la política monetaria.
Desde Clapes UC plantearon que la tasa de interés se mantiene en un nivel restrictivo para la fase que atraviesa la economía chilena. Por ello, recomendaron que el Banco Central evalúe seriamente un recorte de la Tasa de Política Monetaria en su próxima reunión.
Una baja de tasas podría favorecer el crédito, la inversión y el consumo. Sin embargo, cualquier decisión deberá ser ponderada frente a la evolución de la inflación y las expectativas del mercado.
Comercio, minería y hogares bajo presión
El Imacec no minero creció 0,7% anual, aunque en términos desestacionalizados retrocedió 0,3% respecto del mes anterior.
La producción de bienes cayó 4,7% interanual, arrastrada principalmente por la minería y por una baja en la industria asociada a productos pesqueros.
El comercio, en tanto, creció 0,8% anual, impulsado por el comercio minorista y automotor. No obstante, ese avance fue parcialmente compensado por menores ventas mayoristas.
Gustavo Yana, estratega de mercado y economista para Latinoamérica de Zurich, advirtió que la moderación del comercio frente a meses anteriores podría estar vinculada al aumento de los costos de los combustibles y su efecto sobre el ingreso disponible de los hogares.
Por su parte, los servicios crecieron 1,0% interanual, principalmente por el desempeño de los servicios personales, especialmente salud y educación.
Una señal de alerta para la economía chilena
El Imacec de mayo dejó instalada una señal de advertencia para el Gobierno, el Banco Central y el mercado.
Aunque todavía existe debate sobre si Chile entrará formalmente en una recesión técnica, los datos muestran una economía debilitada, con menor producción, presión en el empleo y hogares más ajustados.
El riesgo, advierten los expertos, es que la discusión se limite a una definición técnica, mientras el país enfrenta un problema más amplio: la pérdida de impulso económico y la necesidad de adoptar medidas que eviten que la desaceleración se transforme en una contracción más profunda.
