Las proyecciones meteorológicas apuntan a un escenario que podría favorecer el ingreso de sistemas frontales de mayor intensidad a la zona central durante la segunda mitad de julio. De concretarse esa evolución, la región de Valparaíso podría verse afectada por precipitaciones abundantes, ríos atmosféricos y una isoterma cero elevada, condiciones que incrementan el riesgo de emergencias.
El escenario se analiza mientras un intenso sistema frontal continúa afectando al sur de Chile, con abundantes precipitaciones, cortes de suministro eléctrico y daños en viviendas, especialmente en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
La coordinadora jefe de Meteored en Valparaíso, Pamela Henríquez, explicó que la magnitud del evento queda reflejada en los altos registros de lluvia acumulada. Indicó que algunas estaciones cercanas a Valdivia ya alcanzaron los 180 milímetros, cifra próxima al mínimo que normalmente se registra durante todo julio en esa ciudad, cuyo promedio fluctúa entre 195 y 305 milímetros.
La especialista agregó que un nuevo centro de baja presión o ciclón extratropical se aproxima al sur del país acompañado por un río atmosférico. Según explicó, este fenómeno volverá a elevar la isoterma cero, favoreciendo precipitaciones líquidas en sectores donde habitualmente nieva.
Henríquez advirtió que la isoterma cero podría ubicarse entre los 3.500 y 4.000 metros de altitud, condición que aumenta el riesgo de remociones en masa o aluviones debido al derretimiento de nieve provocado por las lluvias.
Respecto de la zona central, señaló que los modelos meteorológicos muestran una tendencia al desarrollo de sistemas frontales más potentes desde la segunda quincena de julio, en un contexto de temperaturas sobre lo normal.
La meteoróloga explicó que estas condiciones podrían favorecer la llegada de más ríos atmosféricos, reproduciendo escenarios similares a los registrados entre 2023 y 2024. Si mantienen la intensidad proyectada, estos sistemas podrían extenderse hasta las regiones Metropolitana y de Valparaíso.
Henríquez también relacionó este comportamiento con la evolución del fenómeno de El Niño. Indicó que, incluso en una fase débil, genera mayor inestabilidad atmosférica y favorece el ascenso de la isoterma cero, lo que incrementa el riesgo de lluvias intensas en sectores donde habitualmente se registran nevadas.
Aunque todavía restan varios días para confirmar la evolución de estos sistemas, la especialista llamó a mantener la atención sobre las próximas actualizaciones meteorológicas y reforzar las medidas de prevención ante un escenario que podría afectar a la zona central durante la segunda quincena de julio.
