El Gobierno confirmó la suspensión de clases para este viernes 17 de julio en la Región de Valparaíso, como medida preventiva ante el sistema frontal pronosticado para la zona. La decisión también regirá en las regiones de Coquimbo, Metropolitana, O’Higgins y Maule, abarcando establecimientos públicos y particulares de educación parvularia, básica y media.
La medida fue anunciada tras una mesa técnica de monitoreo encabezada por las autoridades, instancia en la que se evaluó la evolución del evento meteorológico. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, explicó que la determinación fue adoptada por el Ministerio de Educación en coordinación con las respectivas Secretarías Regionales Ministeriales, considerando la alarma meteorológica vigente para parte del territorio.
Sistema frontal seguirá bajo monitoreo
Pavez precisó que la suspensión de clases corresponde, por ahora, únicamente a las regiones comprendidas entre Coquimbo y Maule. No obstante, indicó que la situación será evaluada de manera permanente y no se descarta extender la medida a otras zonas del país, según avance el sistema frontal y evolucionen las condiciones climáticas.
El subsecretario agregó que el Presidente de la República instruyó el despliegue de subsecretarios entre las regiones de Atacama y Los Ríos para supervisar en terreno las acciones preventivas. Asimismo, informó que ya fueron activados los Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) regionales y numerosos COGRID provinciales, con el objetivo de coordinar la respuesta frente al evento.
En paralelo, la Dirección Meteorológica de Chile emitió una alerta amarilla para las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana debido al incremento previsto de las precipitaciones entre el jueves y el domingo, fenómeno que podría alcanzar mayor intensidad en esas zonas.
Por su parte, la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, señaló que hasta ahora no se registran situaciones de emergencia asociadas al sistema frontal. Añadió que los COGRID regionales y las mesas técnicas mantienen un monitoreo permanente, mientras las autoridades continúan adoptando medidas preventivas para enfrentar de mejor manera las condiciones meteorológicas previstas.
