Más de 1.200 camiones permanecen a la espera de la reapertura del Paso Fronterizo Los Libertadores, que completa dos semanas cerrado debido a las adversas condiciones climáticas que lo mantienen inhabilitado desde el 15 de julio. La situación afecta tanto a los transportistas como a las cadenas de distribución.
El prolongado cierre ha generado mayores costos logísticos, reprogramación de transportes, incumplimiento de plazos contractuales, sobrecostos operacionales y eventuales pérdidas por interrupciones en la cadena de suministro, según advirtió la Asociación Nacional de Agencias de Aduanas.
El presidente del gremio, Patricio Zulueta, explicó que el impacto más inmediato ha sido el aumento de los costos de transporte, ya que parte de las cargas ha debido ser trasladada hacia los pasos Jama, en la región de Antofagasta, y Cardenal Samoré, en la región de Los Lagos.
Añadió que las principales dificultades en los tiempos de despacho aduanero y la planificación logística se producirán una vez que el complejo vuelva a operar, debido al volumen de vehículos acumulados y la presión que ejercerá el alto flujo de carga.
Mientras tanto, las condiciones meteorológicas y de seguridad continúan impidiendo la reapertura del paso, mientras las evaluaciones buscan determinar cuándo será posible restablecer el tránsito de forma segura.
Las autoridades proyectan que el Paso Los Libertadores permanecerá cerrado, al menos, hasta mediados de la próxima semana. La estimación responde a la acumulación de nieve en la alta cordillera, que en algunos sectores bordea los cinco metros de altura.
