Washington es el estado más golpeado por las llamas, especialmente en los alrededores de Spokane. El último reporte oficial contabiliza 102 grandes incendios activos y más de 29.000 efectivos desplegados en todo el país.
Más de 60.000 personas permanecen bajo órdenes de evacuación debido a los incendios forestales que afectan al noroeste de Estados Unidos, con el estado de Washington como principal foco de la emergencia.
Las cifras continúan actualizándose a medida que los equipos ingresan en las zonas dañadas. Los primeros balances situaron en unas 600 las viviendas, comercios y otras construcciones destruidas en el área de Spokane, mientras autoridades estatales elevaron posteriormente la estimación hasta cerca de 700 estructuras y más de 65.000 personas evacuadas.
Hasta el momento no se han confirmado fallecidos ni heridos, aunque los organismos de emergencia advirtieron que todavía no han logrado revisar completamente todos los sectores alcanzados por las llamas.
Tres grandes incendios amenazan Spokane
La emergencia en el condado de Spokane está asociada principalmente a tres incendios: Old Trails, Autumn Lane y Fairview.
En conjunto, los focos habían consumido más de 2.100 hectáreas y continuaban sin ser contenidos, amenazando barrios residenciales, carreteras e infraestructura crítica. La alcaldesa de Spokane, Lisa Brown, calificó la situación como el peor desastre natural enfrentado por la zona.
Las evacuaciones también alcanzaron a pacientes de un hospital para veteranos, mientras miles de clientes quedaron temporalmente sin suministro eléctrico debido a los daños en las líneas de transmisión y a cortes preventivos.
Washington declara estado de emergencia
El gobernador de Washington, Bob Ferguson, declaró el estado de emergencia y solicitó asistencia federal para enfrentar la magnitud de los incendios.
La medida permite movilizar recursos adicionales y reforzar la coordinación entre bomberos, equipos estatales, fuerzas de seguridad y organismos federales.
Ferguson también prohibió la mayoría de las quemas agrícolas y al aire libre en los 39 condados de Washington. La restricción permanecerá vigente hasta el 30 de septiembre de 2026, con el objetivo de impedir nuevos focos provocados por actividades humanas.
Estados Unidos combate 102 grandes incendios
El último informe del Centro Nacional Interagencial de Incendios elevó a 102 el número de grandes incendios activos y sin contener en Estados Unidos.
Oregón concentra 33 grandes incendios, seguido por Washington con 16, Montana con nueve e Idaho con ocho. También se registran emergencias en Minnesota, Nevada, Colorado, California, Utah y otros estados.
Más de 29.200 bomberos y especialistas se encuentran desplegados en las distintas zonas afectadas. A ellos se suman equipos internacionales procedentes de Australia y Nueva Zelanda, además de aviones militares adaptados para combatir las llamas.
Los incendios actualmente activos han quemado aproximadamente 3,2 millones de acres, equivalentes a cerca de 1,3 millones de hectáreas.
Temporada supera el promedio de la última década
Desde comienzos de 2026, Estados Unidos ha registrado 44.722 incendios, que han consumido más de 5,15 millones de acres, alrededor de 2,08 millones de hectáreas.
La cifra supera ampliamente el promedio de los últimos diez años para esta misma fecha, calculado en 35.039 incendios y 3,75 millones de acres quemados.
Las condiciones más graves se concentran en el noroeste del país, donde la vegetación seca, la baja humedad, las altas temperaturas y las fuertes ráfagas de viento han favorecido la rápida propagación de las llamas.
Menos viento podría ayudar a los bomberos
Los equipos de emergencia esperaban aprovechar durante este lunes una disminución del viento y temperaturas algo más bajas para reforzar las líneas de contención.
Sin embargo, el peligro permanece elevado. El pronóstico mantiene condiciones secas en amplias zonas del oeste estadounidense, mientras las temperaturas podrían volver a aumentar durante los próximos días.
Las autoridades pidieron a la población respetar las órdenes de evacuación, evitar el uso de drones cerca de los incendios y abstenerse de realizar cualquier actividad que pueda generar nuevas chispas.
