El municipio debía intervenir 18 sectores para habilitar y mantener cortafuegos. De los más de 113 mil metros lineales contemplados, se ejecutaron 4.952. Además, la municipalidad informó labores de deshierbe y desmalezado en una superficie de 1.413 metros cuadrados.
Los antecedentes forman parte del informe final de “Seguimiento de Observaciones” de la Contraloría Regional de Valparaíso, elaborado en el marco del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
Contraloría detecta sectores sin obras de mitigación
En una inspección, la Contraloría constató que tres áreas previamente identificadas por Conaf no contaban con las labores comprometidas. Entre ellas se encontraban la construcción de cortafuegos y la eliminación de basurales.
Los sectores corresponden al camino Las Torres de Rocuant, la Escombrera El Manzano y la Escombrera La Pólvora, considerados críticos por la presencia de vegetación y residuos.
Desde la Municipalidad de Valparaíso, el director de Operaciones, Christian Órdenes, explicó que se priorizaron determinados puntos de la parte alta de la comuna. También señaló que algunos sectores incluidos en la propuesta de Conaf no podían ser intervenidos por razones técnicas o materiales.
“Lo importante acá es que exista un despliegue concreto en materia de prevención de incendios, que hemos ido fortaleciendo en relación con años anteriores. Y sabemos que no todos los puntos identificados por Conaf son técnica o materialmente posibles y abordables”, señaló.
Órdenes agregó que el municipio revisa los puntos incluidos en la matriz de riesgo para respaldar las labores ejecutadas, las que están en proceso y aquellas que no pudieron realizarse.
El informe analiza antecedentes correspondientes a 2024 y 2025. Según la Dirección de Operaciones municipal, durante 2026 se adquirieron dos nuevas maquinarias y se incorporaron cuadrillas de 25 personas para reforzar las labores de mitigación.
El especialista en prevención de riesgos Luis Salamanca planteó que los recursos deben concentrarse en las zonas donde existe evidencia histórica y científica de riesgo de incendios.
“Determinar cuáles son históricamente los hechos que se han sucedido durante la historia de la misma comuna es relevante. Y de ahí en adelante, tener la voluntad política y también la voluntad ejecutiva de destinar recursos, especialistas y también mano de obra y maquinaria para poder reforzar lo que científicamente sí podemos prever, es uno de los factores más importantes de la gestión comunal”, sostuvo.
Finalmente, la Contraloría advirtió que la observación no puede darse por superada mientras no se concrete la actualización del Plan Comunal de Emergencia y sus respectivos anexos.
