La reunión se realizó este sábado en el sector de Las Vegas. Durante la jornada, los vecinos expusieron ante las autoridades el impacto de las tarifas del sistema Free Flow y el riesgo de aislamiento que, según plantearon, podría agravarse ante una eventual emergencia.
Entre los compromisos alcanzados se encuentra la apertura de un portón de acceso, la habilitación de un nuevo punto de conexión hacia el norte y la reposición del paradero de buses que había sido eliminado del sector.
El alcalde Edgardo González valoró estos avances, aunque advirtió que aún permanece pendiente una solución para los habitantes de La Esperanza. “Todavía nos queda pendiente poder abordar la conectividad del sector de la gente de La Esperanza, que todavía su problema no ha tenido alternativa ni ha tenido solución”, sostuvo.
El jefe comunal también señaló que las tarifas del Free Flow no cuentan aún con una solución concreta. Según indicó, las autoridades manifestaron disposición a estudiar alternativas, pero sin comprometer por ahora una medida para reducir los cobros.
Vecinos advierten dificultades para acceder a servicios
Sergio Chaparro Arias, vecino de Las Vegas, señaló que los habitantes deben realizar recorridos adicionales para desplazarse hacia otras localidades, lo que implica mayores costos.
“Hoy día estamos totalmente encerrados. Yo quiero ir a Llay Llay y tengo que pagar 2.900 pesos cuando voy al norte, y 2.900 pesos cuando voy al sur. Cuando quiero ir a Calera, que es la otra ciudad que a nosotros nos abastece, pasa exactamente lo mismo”, afirmó.
El vecino también manifestó preocupación por la respuesta ante eventuales emergencias, especialmente por la presencia de adultos mayores en el sector. Aseguró que las condiciones actuales dificultan el acceso de ambulancias y equipos de emergencia.
Chaparro agregó que los habitantes deben desplazarse cerca de diez kilómetros adicionales hasta Ocoa para luego regresar, lo que, a su juicio, mantiene al sector en una condición de aislamiento.
