Ocho buques petroleros han sido atacados desde finales de septiembre con proyectiles y drones de origen desconocido, según UKMTO. La crisis ocurre mientras las exportaciones de crudo de Oriente Medio se acercan a niveles previos al conflicto.
La tensión en una de las rutas marítimas más importantes del mundo continúa aumentando. En los últimos días se han registrado nuevos ataques contra petroleros que operan en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio energético mundial, en medio del incremento de las exportaciones de petróleo desde Oriente Medio.
Según el organismo británico de monitoreo marítimo UKMTO (United Kingdom Maritime Trade Operations), desde el pasado 29 de septiembre se han registrado ocho ataques contra buques petroleros, utilizando presuntamente proyectiles y drones de origen no determinado.
Los incidentes han provocado incendios en algunas embarcaciones y obligado a realizar evacuaciones de tripulantes en determinados casos.
UKMTO apunta a la Guardia Revolucionaria iraní
Aunque Irán no ha reconocido oficialmente responsabilidad en estos ataques, UKMTO señaló que la Guardia Revolucionaria iraní estaría detrás de las acciones de presión contra el tráfico marítimo en la zona.
El organismo británico indicó además que un petrolero recibió recientemente una advertencia para no intentar cruzar el estrecho de Ormuz. Ante la amenaza, la embarcación decidió cambiar su rumbo y retirarse del área.
Hasta ahora, las autoridades iraníes no han reivindicado estos episodios, pese a que anteriormente habían reconocido otras acciones contra embarcaciones en la región.
Zona clave para el comercio mundial de petróleo
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más estratégicos del comercio energético internacional.
Antes del inicio del conflicto, por esta vía marítima circulaba aproximadamente el 20% del petróleo mundial, convirtiéndola en una ruta fundamental para los principales exportadores de crudo de Oriente Medio.
La zona conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y es utilizada diariamente por buques que transportan petróleo hacia Asia, Europa y otros mercados internacionales.
Exportaciones de crudo recuperan niveles previos al conflicto
Los nuevos incidentes ocurren mientras las exportaciones petroleras de la región han mostrado una recuperación.
De acuerdo con datos de la consultora Kpler, compartidos con EFE, durante septiembre las exportaciones de crudo de Oriente Medio superaron los 17 millones de barriles diarios, acercándose a los niveles registrados antes del inicio del conflicto.
El volumen incluye envíos desde países y zonas que no dependen directamente del estrecho de Ormuz, como Omán, Fuyaira en Emiratos Árabes Unidos y rutas alternativas mediante el mar Rojo, el canal de Suez y el estrecho de Bab al Mandeb.
Estados Unidos busca mantener abierto el tránsito marítimo
Ante la amenaza sobre la navegación comercial, Estados Unidos ha impulsado medidas para mantener operativo el tránsito de petroleros mediante una ruta cercana a Omán.
Washington y Teherán mantienen un enfrentamiento por la influencia y control estratégico del estrecho, mientras Irán utiliza la posibilidad de restringir el paso marítimo como una herramienta de presión dentro del conflicto.
Impacto económico y preocupación internacional
El aumento de ataques contra embarcaciones genera preocupación en los mercados energéticos debido al riesgo de interrupciones en el suministro mundial de petróleo.
Un cierre prolongado o una reducción significativa del tráfico por Ormuz podría afectar los precios internacionales del crudo, aumentar los costos del transporte marítimo y generar nuevas presiones sobre la economía global.
