La federación advierte que sus bases podrían acordar una paralización ante el aumento de los costos. En San Antonio, camioneros independientes también evalúan detener el movimiento de carga si no logran reajustes tarifarios.
La Federación de Dueños de Camiones de la Región de Valparaíso (Fedequinta) advirtió que sus asociados podrían paralizar sus actividades si no se adoptan medidas frente al encarecimiento de los combustibles y la falta de reajustes en las tarifas de transporte.
Por ahora, no se ha informado una fecha ni una decisión definitiva de paralización. Su presidente, Iván Mateluna, señaló que la presión de las bases podría llevar al gremio a adoptar esa medida, mientras esperan respuestas del Gobierno y de los generadores de carga.
La preocupación también alcanza a los camioneros independientes de San Antonio, quienes evalúan detener el movimiento de carga si no consiguen actualizar las tarifas. Se trata de una movilización planteada por ese grupo, distinta de la advertencia formulada por Fedequinta.
Tarifas no cubrirían los costos de operación
El gremio sostiene que el alza del combustible, las mantenciones y otros gastos operacionales han reducido los márgenes de los transportistas. Según Mateluna, en algunos casos las tarifas están por debajo de los costos y los camioneros incluso han comenzado a perder clientes.
Ante ese escenario, Fedequinta solicitó al Gobierno utilizar mecanismos de estabilización que permitan amortiguar las variaciones del precio de los combustibles.
La preocupación se intensificó con el incremento del diésel que comenzó a regir este jueves, estimado en $91,5 por litro.
Camioneros de San Antonio también esperan acuerdos
En paralelo, el presidente de la agrupación de camioneros independientes de San Antonio, Manuel Araya, pidió transparentar los costos del transporte y avanzar en reajustes tarifarios acordes con el precio del combustible.
El dirigente informó que mantienen conversaciones con generadores de carga y que las decisiones sobre posibles movilizaciones dependerán de los resultados de esas reuniones y de lo que resuelvan sus bases.
Así, la eventual paralización no está confirmada ni tiene un alcance definido: Fedequinta advierte que sus asociados podrían detener sus actividades, mientras el grupo de San Antonio plantea la posibilidad de suspender el movimiento de carga si no obtiene respuestas.
