Una polémica está afectando a Apple tras el lanzamiento de su nuevo iPhone Duo, el primer teléfono plegable de la compañía, cuyo precio bordea los dos millones de pesos chilenos.
El innovador dispositivo, que puede abrirse como un libro y transformarse en una pequeña tableta de 7,6 pulgadas, comenzó a presentar problemas en algunas unidades, según denuncias de usuarios publicadas en redes sociales.
Entre las fallas reportadas se encuentran grietas en la zona de plegado, rayas y daños en la pantalla interior, lo que ha generado preocupación entre los primeros compradores.
Ante esta situación, Apple reconoció públicamente que existe un problema que afecta a un número reducido de dispositivos.
La compañía informó que los usuarios que experimenten dificultades con la pantalla deben comunicarse con su servicio de asistencia AppleCare para solicitar un reemplazo.
Sin embargo, uno de los aspectos que más ha llamado la atención es el costo de reparación.
Cambiar la pantalla interior fuera de cobertura podría alcanzar los 999 dólares, una cifra cercana al millón de pesos chilenos, prácticamente la mitad del valor original del teléfono.
A esto se suma otro inconveniente: la elevada demanda del dispositivo habría provocado retrasos en las entregas, con pedidos que podrían extenderse hasta 2027.
El iPhone Duo representa una de las apuestas más ambiciosas de Apple en los últimos años, al ingresar al mercado de los teléfonos plegables, donde fabricantes como Samsung ya cuentan con experiencia.
Este tipo de tecnología permite disponer de pantallas más grandes sin aumentar considerablemente el tamaño del dispositivo cuando está cerrado. Sin embargo, también presenta importantes desafíos relacionados con la resistencia de los materiales y la durabilidad de las bisagras.
Por ahora, Apple asegura que las fallas afectan solamente a una pequeña cantidad de equipos y que trabaja para responder a los usuarios perjudicados.
Una noticia que vuelve a instalar el debate sobre el futuro de los teléfonos plegables: dispositivos cada vez más innovadores, pero también más costosos y complejos de reparar.
Y así cerramos esta información tecnológica, recordando que la innovación no solamente debe sorprender por sus nuevas funciones, sino también garantizar seguridad, resistencia y confianza a los consumidores.
