El accidente ocurrió en la comuna de San José de Maipo y afectó a un grupo familiar que realizaba un descenso por el río. La Fiscalía y la PDI investigan las circunstancias de la tragedia y eventuales responsabilidades.
Una tragedia se registró la tarde de este domingo en el río Maipo, en la comuna de San José de Maipo, Región Metropolitana, luego de que una balsa de rafting que transportaba a 13 integrantes de un grupo familiar volcara por causas que están siendo investigadas.
El accidente ocurrió cerca de las 14:00 horas, durante un descenso que se habría iniciado a la altura del estero San Alfonso. Al llegar al sector del kilómetro 47 de la Ruta G-25, la embarcación volcó, provocando que todos sus ocupantes cayeran a las aguas del río.
Producto de la emergencia, tres mujeres perdieron la vida. Entre las víctimas identificadas se encuentran Francisca Soledad Verdugo Astete, de 33 años, y Odette Angélica Astete Riquelme, de 60 años. La identidad de la tercera víctima también fue materia de las diligencias correspondientes.
En el grupo viajaban adultos, adultos mayores y menores de edad. Los otros diez ocupantes fueron rescatados por los equipos de emergencia, algunos de ellos con lesiones, síntomas de hipotermia y traumatismos por inmersión.
Uno de los antecedentes que ha generado preocupación es la cantidad de personas que viajaban en la embarcación. La delegada presidencial provincial de Cordillera, María Angélica Villadangos, señaló que la ordenanza municipal de San José de Maipo establece un máximo de seis ocupantes por balsa, mientras que en esta oportunidad viajaban 13 personas.
A este antecedente se suma la información preliminar sobre el posible ingreso del grupo por un sector no habilitado para la práctica del rafting. Además, se deberá establecer si las condiciones del río eran apropiadas para realizar el descenso, considerando las lluvias registradas durante las últimas semanas.
La Fiscalía de Flagrancia Metropolitana Sur instruyó diligencias investigativas a la Policía de Investigaciones, con el objetivo de esclarecer cómo ocurrió el volcamiento y determinar si existieron eventuales responsabilidades.
Entre las pericias se contempla revisar las condiciones de la embarcación, los elementos de seguridad utilizados y las circunstancias en que se organizó esta actividad familiar.
La tragedia vuelve a poner en discusión las medidas de seguridad y la fiscalización de las actividades recreativas en ríos, especialmente cuando involucran a menores de edad y grupos familiares.
Por ahora, las causas del accidente no han sido establecidas oficialmente y la investigación continúa en desarrollo.
