La movilización detuvo las faenas de un fundo de la provincia de San Felipe y fue encabezada en su mayoría por trabajadores extranjeros.
La protesta ocurrió durante esta semana, al inicio de la temporada agrícola, y su composición llamó la atención en la zona.
En el Valle del Aconcagua se observa una presencia creciente de mano de obra extranjera, sobre todo de origen boliviano, que llega a emplearse en la recolección de paltas y otros frutales. Esto sucede aunque las cifras del Gobierno apuntan a una baja en el ingreso de migrantes al país.
El hecho se da además mientras se discuten iniciativas para facilitar la llegada de extranjeros y asegurar trabajadores en el campo. Los propios temporeros cuestionan las condiciones económicas que se les ofrecen, lo que alimenta el debate sobre el modelo agrícola actual y la precariedad del empleo estacional.
También surgieron dudas sobre los controles aplicados en la contratación. Se plantea la necesidad de verificar antecedentes penales, situación sanitaria y cumplimiento de la normativa de extranjería frente a la alta demanda de los fundos.
