Más de 100 denuncias han sido registradas por la Fiscalía, lo que motivó la creación de un comité regional para coordinar acciones preventivas y de apoyo a comunidades escolares.
El incremento sostenido de amenazas en establecimientos educacionales de la Región de Valparaíso encendió las alertas de las autoridades, que ya implementan un plan de respuesta coordinado para enfrentar esta problemática. Según datos del Ministerio Público, las denuncias superan el centenar, lo que llevó a activar una estrategia multisectorial.
La iniciativa contempla la conformación de un comité integrado por las seremis de Educación, Salud, Seguridad y Gobierno, con el fin de monitorear los casos, reforzar medidas preventivas y entregar acompañamiento a las comunidades educativas afectadas.
Desde el Gobierno Regional destacaron que el despliegue ya se encuentra en marcha en distintos establecimientos, con reuniones junto a directivos, docentes, apoderados y municipios. La vocera regional, Rosario Pérez, recalcó que existe una coordinación directa con los alcaldes para abordar cada situación con rapidez y seriedad, enfatizando además el rol clave de las familias en la prevención.

Las autoridades advirtieron que este tipo de amenazas no serán tratadas como situaciones menores, ya que todas las denuncias están siendo investigadas y podrían derivar en sanciones. En ese contexto, recalcaron que garantizar entornos seguros es fundamental para asegurar el proceso educativo.
Desde el ámbito educativo, el seremi Juan Carlos Klenner explicó que se han puesto a disposición herramientas concretas para los colegios, como jornadas de reflexión, actualización de protocolos internos y guías de seguridad elaboradas por la Superintendencia de Educación. El objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta de cada establecimiento frente a eventuales riesgos.
En paralelo, el Ejecutivo impulsa en el Congreso el proyecto de ley “Escuelas Protegidas”, iniciativa que busca reforzar la autoridad pedagógica, mejorar la seguridad en los recintos y evitar interrupciones prolongadas de clases, promoviendo que las suspensiones sean medidas excepcionales.
El sector salud también se sumó al llamado, destacando la importancia de la comunicación al interior de las familias. Autoridades sanitarias insistieron en que el diálogo y la supervisión son claves para detectar situaciones de riesgo y fortalecer la convivencia escolar.
Con este plan, el Gobierno busca avanzar en prevención, respuesta oportuna y coordinación institucional, reforzando un trabajo conjunto para enfrentar la violencia y resguardar la seguridad en los espacios educativos.
