Un vuelco total tuvo el caso que involucraba al concejal de San Felipe, Ronald Olivares, luego de que se confirmara que la supuesta denuncia de secuestro presentada en Viña del Mar no era real. El propio edil reconoció que su ausencia fue voluntaria y que utilizó recursos municipales para adquirir sustancias ilícitas.
La revelación generó impacto inmediato en la comuna, donde autoridades locales calificaron la situación como grave y anunciaron acciones legales y administrativas.
Municipio presenta querella y busca su salida
Tras conocerse las inconsistencias en el relato, la Municipalidad de San Felipe interpuso una querella por denuncia falsa. Paralelamente, desde el Concejo Municipal ya se iniciaron gestiones para remover a Olivares de su cargo.
El concejal Ricardo Covarrubias confirmó que solicitó formalmente los antecedentes necesarios para acudir al Tribunal Electoral Regional (TER) de Valparaíso, con el objetivo de impulsar su destitución.
“La situación es insostenible por el daño que provoca a la confianza pública”, sostuvo, enfatizando que el caso afecta directamente la credibilidad de las instituciones.
Presión política y rechazo transversal
Desde la administración comunal también manifestaron su intención de avanzar en la misma línea. La alcaldesa ha expresado su disposición a llevar el caso ante el TER, buscando una resolución definitiva frente a lo ocurrido.
El episodio ha provocado un fuerte rechazo en la comunidad, no solo por la falsa denuncia de un delito grave, sino también por el uso indebido de fondos públicos.
Llamado a renuncia
Más allá de las acciones judiciales, desde el propio Concejo surgieron voces que consideran que el edil debería dar un paso al costado.
“Lo más adecuado sería que renunciara”, planteó Covarrubias, apuntando a una responsabilidad ética frente a la ciudadanía.
Por ahora, el futuro del concejal quedará en manos de la justicia y de las instancias electorales, mientras el caso continúa generando repercusiones a nivel local.
