La crisis en el transporte público del Gran Valparaíso podría escalar en cuestión de horas. Gremios del sector advirtieron que están a un paso de iniciar una paralización indefinida si el Gobierno no responde por millonarios pagos pendientes.
El momento clave será este martes 28 de abril. Ese día, los dirigentes se reunirán con el Ministerio de Transportes esperando una señal concreta: una fecha clara para el depósito de recursos que, aseguran, llevan meses sin llegar.
Las deudas incluirían subsidios impagos, efectos del congelamiento de tarifas y compensaciones relacionadas con la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE). Pero lo que más preocupa al sector es la magnitud de los montos.
“Son cifras estratosféricas”, afirmó Marcelo Rojas, empresario de las líneas ex Fenur, quien aseguró que solo en su caso la deuda superaría los 20 mil millones de pesos. Según explicó, esta situación está afectando directamente a conductores y operadores, que no han podido cubrir costos ni cumplir compromisos laborales.
El escenario es aún más complejo considerando el alza del combustible y otros gastos operacionales, en medio de casi un año sin recibir subsidios, según denuncian.
Desde los conductores, el mensaje es claro. Luis Torres, presidente de la Nueva Federación de Conductores de Microbuses del Gran Valparaíso, advirtió que si este martes al mediodía no hay solución, “se paralizan todas las máquinas”.
El impacto podría ser inmediato: más de 300 buses dejarían de circular en una primera etapa, aunque no se descarta que la paralización se amplíe si otras empresas y sindicatos deciden sumarse.
