La droga fue detectada en el puerto de San Antonio durante una investigación coordinada por la Fiscalía, la PDI y Aduanas. La carga tenía como destino la ciudad de Sydney.
Una investigación liderada por el Ministerio Público permitió desbaratar una operación de tráfico internacional de drogas que pretendía enviar cocaína a Australia oculta en una exportación marítima de harina.
El procedimiento, denominado “Operación Código Sombra”, comenzó durante 2025 como parte de un trabajo interinstitucional entre la Fiscalía, la Policía de Investigaciones y el Servicio Nacional de Aduanas, enfocado en detectar posibles envíos ilícitos mediante el ocultamiento de droga en cargas de exportación.
Tras diversas diligencias de análisis e inteligencia, las instituciones lograron identificar un contenedor sospechoso en el puerto de San Antonio. La carga declarada correspondía a 800 sacos de harina con destino a Australia, sin embargo, al ser revisada con el camión escáner de la Aduana Regional de San Antonio, se detectaron figuras anómalas en su interior.
Al abrir el contenedor, los equipos encontraron dos bolsos deportivos escondidos detrás de las puertas, los que contenían 54 paquetes. Luego de las pruebas de campo correspondientes, se confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína, con un peso total de 58 kilos y 260 gramos.
Tras el hallazgo, la Fiscalía y la PDI desarrollaron una entrega vigilada, autorizada judicialmente, con el objetivo de avanzar en la investigación y establecer la estructura de la organización criminal vinculada al envío.
El operativo permitió detener en Santiago a personas relacionadas con el caso, imputadas por su presunta participación en una banda dedicada al tráfico internacional de drogas. Según los antecedentes, los involucrados habrían creado una empresa de fachada para exportar una carga aparentemente lícita y así camuflar la droga.
La Fiscal Regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, explicó que se utilizaron técnicas especiales de investigación extendidas a territorio extranjero, lo que permitió establecer la existencia de una asociación criminal que habría estructurado una operación de exportación simulada.
Por su parte, el Delegado Presidencial Regional, Manuel Millones, destacó la coordinación entre las instituciones y señaló que el caso refleja la importancia del trabajo de inteligencia, la colaboración pública y la necesidad de reforzar los controles en torno al comercio exterior y la seguridad de los puertos.
Desde Aduanas, la directora nacional Alejandra Arriaza Loeb recalcó que más del 95% de la carga que entra y sale de Chile se mueve por vía marítima, por lo que los controles en este tipo de operaciones resultan claves para enfrentar delitos transnacionales.
En tanto, desde la PDI indicaron que la organización investigada habría utilizado empresas de fachada para exportar mercancía lícita, contaminando posteriormente la carga con droga. Además, se coordinó información con autoridades australianas para identificar posibles receptores en el extranjero.
La audiencia de control de detención y formalización se desarrolló este martes en el Juzgado de Garantía de San Antonio. Según lo informado, cuatro imputados quedaron en prisión preventiva y dos con arresto nocturno, medida que sería apelada.
La Fiscalía les imputa los delitos de asociación ilícita para el tráfico de drogas y tráfico ilícito de drogas.
De acuerdo con los antecedentes entregados por la investigación, en Oceanía el gramo de cocaína puede alcanzar un valor de hasta 300 dólares australianos, por lo que la droga incautada podría haber tenido un valor cercano a los 17 millones de dólares australianos, equivalentes a aproximadamente 12 millones de dólares estadounidenses.
