La investigación por la desaparición de María Ercira Contreras, de 87 años, sumó un nuevo antecedente a casi dos años de su desaparición en el Fundo Las Tórtolas, en Limache. La mujer fue vista por última vez durante un almuerzo familiar en el restaurante del recinto.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, un equipo especializado de la PDI revisó cinco inmuebles, además de un vehículo al interior del fundo. En una cabaña usada por el cuidador, ubicada a unos 160 metros del restaurante, se detectó una mancha rojiza sobre un mesón artesanal de madera blanca.
La prueba aplicada por la policía arrojó resultado positivo para sangre humana. Ahora, la investigación espera pericias complementarias para establecer si el rastro permite determinar a quién corresponde, dado que todavía no existe confirmación pública sobre su origen ni eventual vínculo con la desaparición.
Desde el Fundo Las Tórtolas señalaron que la diligencia fue realizada con autorización voluntaria. Además, indicaron que se trataba de una muestra mínima, por lo que, según su versión, no permitiría establecer identidad, sexo, antigüedad ni relación con alguna persona específica.
La causa sigue bajo revisión del fiscal Guillermo Sánchez, quien también analiza nuevas declaraciones tomadas a funcionarios que participaron en los primeros rastreos. Entre esos antecedentes aparece el relato de un carabinero sobre una búsqueda hacia el Parque Brasil tras información atribuida a un vidente, diligencia que no entregó resultados.
