Viña del Mar, 14 de mayo de 2026 – Un hito en la salud pública regional se concretó en el Hospital Dr. Gustavo Fricke con la instalación del primer implante auditivo de conducción ósea, realizado en colaboración con JUNAEB Valparaíso.
El beneficiario es Agustín Soto Villarroel, estudiante de 9 años del Colegio Casteliano, quien nació con pérdida auditiva congénita. El pasado 25 de marzo, Agustín fue sometido a una cirugía de alta complejidad que permitió colocar un implante que transmite vibraciones directamente al oído interno, habilitando la audición en su oído derecho.
Tecnología que transforma vidas
El encendido del procesador externo marcó el inicio de su percepción auditiva efectiva. Según Pablo Zelada Álvarez, director regional (s) de JUNAEB Valparaíso, esta intervención “representa un avance significativo, alineado con nuestro Programa de Servicios Médicos, que busca apoyar la salud, inclusión y trayectoria educativa de los estudiantes. Este dispositivo tiene un valor aproximado de 15,8 millones de pesos, y gracias al convenio con el Hospital Dr. Gustavo Fricke hoy es una realidad para Agustín y su familia”.
El director del hospital, Juan Carlos Gac, resaltó la importancia del procedimiento: “Ver a Agustín escuchar por primera vez gracias a esta tecnología nos llena de emoción. Este convenio, iniciado a fines de 2025, garantiza que niños con necesidades auditivas puedan acceder a prestaciones de alta complejidad en el sistema público”.

Impacto social y familiar
Haroldo Faúndez, director (s) del Servicio de Salud Viña del Mar–Quillota–Petorca, subrayó el efecto social: “Esta alianza permite ofrecer atención integral a niños con patologías auditivas que normalmente no tienen cobertura pública. Hoy vemos cómo Agustín podrá escuchar por primera vez con claridad y disfrutar de nuevas oportunidades escolares y sociales”.
La madre del menor, Denise Villarroel, compartió su emoción: “Ha sido un cambio radical en la vida de Agustín y de nuestra familia. Verlo escuchar es un impacto enorme para todos nosotros. Animamos a otras familias a confiar en esta oportunidad”.
Modelo de colaboración interinstitucional
El convenio contempla que JUNAEB adquiera los implantes, mientras que el hospital se encarga de estudios clínicos, cirugía, rehabilitación y seguimiento. Tras la activación del dispositivo, Agustín inició un proceso de adaptación auditiva y controles fonoaudiológicos, fundamentales para potenciar los beneficios del implante.
Este caso no solo simboliza un triunfo médico, sino también una esperanza para cientos de familias que buscan acceso a tecnologías que mejoran la calidad de vida de los niños con pérdida auditiva.
