El buque médico chino Silk Road Ark, perteneciente a la Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL), arribó la tarde del miércoles a la bahía de Valparaíso con la intención de desarrollar un operativo de atención de salud en el marco de su misión internacional “Harmony-2025”. Sin embargo, la iniciativa no recibió autorización por parte de la autoridad sanitaria chilena.
La nave forma parte de una travesía global que contempla escala en 11 países y que comenzó el 5 de septiembre de 2025 en el puerto de Quanzhou, en la provincia de Fujian, China. El barco dispone de 14 departamentos clínicos y siete unidades auxiliares de diagnóstico, equipados con tecnología como radiología, tomografía computarizada, ecografía, diálisis, sistemas de hipotermia terapéutica y servicios de medicina tradicional china.
De acuerdo con lo informado por la Seremi de Salud de Valparaíso, la solicitud para realizar jornadas médicas fue ingresada a fines de 2025 a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, con el objetivo de evaluar la factibilidad de prestar atención a la población en la ciudad puerto.
No obstante, tras un análisis técnico y jurídico, la autoridad sanitaria resolvió no autorizar el funcionamiento del operativo. Según detallaron en un comunicado, la decisión se fundamenta en el artículo 112 del Código Sanitario vigente, que establece requisitos específicos para la autorización de instalaciones destinadas a prestaciones de salud.
Entre los argumentos expuestos se indicó que el buque no cuenta con autorización sanitaria para sus instalaciones en territorio nacional y que, al no tratarse de una actividad dependiente del Ministerio de Salud, se dificulta la supervisión y el seguimiento de las atenciones realizadas a eventuales pacientes.
El equipo a bordo del Silk Road Ark está integrado principalmente por personal médico del Comando del Escenario Sur de la Armada china, junto a miembros de la Fuerza de Apoyo Logístico Conjunto, el Comando del Teatro Norte y la Universidad Médica Naval.
De esta manera, el operativo médico previsto en Valparaíso quedó sin efecto, en medio de una decisión adoptada por criterios regulatorios y sanitarios.
