En la etapa final de su administración, el presidente saliente, Gabriel Boric, realizará este miércoles su primera visita oficial a Rapa Nui.
El desplazamiento, enmarcado en las actividades de cierre de su Gobierno antes de entregar el mando al mandatario electo, José Antonio Kast, ha provocado un intenso debate en el territorio insular.
La alcaldesa de la isla, Elizabeth Arévalo (independiente), cuestionó la visita de Gabriel Boric, calificándola como extemporánea y asegurando que responde más a un gesto protocolar que a un compromiso real con el territorio.
Según relató a La Tercera, planteó esa inquietud directamente al equipo de avanzada presidencial, señalando que, a pocas semanas del término del mandato, la visita resulta tardía. Además, recordó que en reiteradas ocasiones había solicitado que el Mandatario viajara a la isla para abordar las necesidades locales.
La jefa comunal afirmó que durante años pidió reuniones formales y extendió invitaciones que —según indicó— no obtuvieron respuesta desde el entorno presidencial. A su juicio, la llegada en esta etapa final del Gobierno da la impresión de ser un cumplimiento pendiente más que una instancia para concretar compromisos o anunciar recursos para la comunidad.
El clima en Rapa Nui se anticipa complejo ante el arribo de la comitiva presidencial. Al distanciamiento con la autoridad local se suman convocatorias difundidas en redes sociales que llaman a manifestarse en rechazo al Presidente a su llegada al aeropuerto Mataveri.
La gira, además, no sería la última actividad en zonas aisladas antes de dejar el cargo. El propio Boric anunció en su más reciente consejo de gabinete su intención de inaugurar el año escolar desde el archipiélago de Juan Fernández, donde tiene previsto visitar el liceo local, establecimiento que aún arrastra un prolongado proceso de reconstrucción tras los daños ocasionados por el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010.
