El gobierno de Cuba reconoció públicamente que mantiene conversaciones con Estados Unidos, en un contexto marcado por una profunda crisis energética que ha provocado apagones y dificultades en distintos sectores del país.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, señaló durante un discurso que los intercambios entre ambas naciones buscan abordar las diferencias existentes mediante el diálogo. Según explicó, el objetivo de estas conversaciones es identificar problemas bilaterales y explorar posibles soluciones que beneficien a los ciudadanos de ambos países.
“Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, afirmó el mandatario. No obstante, evitó entregar detalles sobre los factores que facilitaron el acercamiento o el contenido específico de los contactos.
Desde Washington, la Casa Blanca se limitó a mencionar declaraciones previas del presidente estadounidense Donald Trump, quien en distintas ocasiones ha señalado que existen discusiones con Cuba y ha instado al país a alcanzar acuerdos que eviten un escenario similar al vivido por Venezuela.
En paralelo, funcionarios estadounidenses confirmaron que a finales del mes pasado el secretario de Estado Marco Rubio sostuvo una reunión privada en el Caribe con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exlíder cubano Raúl Castro. El encuentro se habría producido durante una reunión de líderes de la Comunidad del Caribe realizada en San Cristóbal y Nieves.
Las fuentes indicaron que el encuentro se realizó de manera reservada debido a la sensibilidad del tema y que Rubio, en ese momento, evitó confirmar públicamente con quién había mantenido contactos relacionados con el gobierno cubano.
Crisis energética golpea a la isla
Las conversaciones se producen mientras Cuba enfrenta una compleja situación energética. Díaz-Canel explicó que durante los últimos tres meses la isla no ha recibido envíos de petróleo, lo que atribuyó a un bloqueo energético impuesto por Estados Unidos.
La falta de combustible ha obligado al país a recurrir a otras fuentes de generación eléctrica, como el gas natural, plantas termoeléctricas y sistemas de energía solar. Sin embargo, el agotamiento de combustibles como el diésel y el fuel oil provocó el cierre de dos plantas eléctricas y limitó el funcionamiento de parques solares.
La semana pasada, gran parte de la región occidental de Cuba sufrió un apagón masivo que dejó a millones de personas sin suministro eléctrico durante varias horas.
El mandatario indicó que el país produce cerca del 40% del petróleo que consume, pero reconoció que esta producción no es suficiente para cubrir la demanda energética nacional.
Impacto en la vida diaria
La crisis energética ha tenido consecuencias en distintos ámbitos de la vida cotidiana. Díaz-Canel señaló que la escasez de electricidad ha afectado servicios básicos como las comunicaciones, el transporte y el sistema educativo.
Además, el gobierno ha tenido que posponer miles de cirugías médicas debido a las limitaciones energéticas en hospitales y centros de salud.
“Sin energía, ningún país puede producir en las magnitudes de la normalidad”, afirmó el presidente cubano, quien reconoció que la situación ha obligado a realizar ajustes laborales en diferentes sectores.
Como parte de las medidas adoptadas, más de 115 panaderías en el país han sido adaptadas para funcionar con leña o carbón, mientras que se han instalado 955 paneles solares en viviendas rurales y centros sociales.
El gobierno cubano también proyecta incorporar nuevos sistemas solares antes de finalizar marzo, con el objetivo de sumar 100 megavatios adicionales a la red eléctrica nacional.
Reacciones internacionales
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum fue consultada sobre la posibilidad de que su gobierno haya facilitado los contactos entre Washington y La Habana. La mandataria respondió que su país ha promovido el diálogo entre ambas naciones, aunque sin confirmar una mediación directa.
Asimismo, reiteró que México busca alternativas para enviar petróleo a Cuba y reafirmó el compromiso de su gobierno de apoyar al pueblo cubano por razones humanitarias y en defensa del principio de autodeterminación de los pueblos.
Mientras tanto, el Departamento de Estado de Estados Unidos analiza posibles medidas ante la escasez de combustible que también podría afectar las operaciones de la embajada estadounidense en La Habana.
Entre las opciones evaluadas se encuentra la posibilidad de reducir el personal diplomático si no se logra asegurar el suministro de diésel necesario para mantener en funcionamiento los generadores eléctricos de la misión.
Funcionarios estadounidenses señalaron que una eventual reducción de personal podría llevar a Washington a solicitar una medida similar para la embajada cubana en Estados Unidos.
