Un nuevo hecho de violencia escolar se registró este miércoles en la ciudad de Calama, luego de que un estudiante de octavo básico fuera atacado con un arma blanca por un compañero.
El incidente ocurrió en las inmediaciones del establecimiento educacional, donde, por causas que aún se investigan, se produjo una pelea entre alumnos que terminó con uno de ellos herido.
Alumno fue trasladado a un centro de salud
Tras la agresión, el menor de 12 años fue derivado a un recinto asistencial, donde recibió atención médica. Desde el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Licancabur informaron que el estudiante se encuentra fuera de riesgo vital.
“El alumno afectado está siendo acompañado por los equipos correspondientes”, señalaron desde el organismo, junto con condenar lo ocurrido.
Autoridades evitan entregar más detalles
Debido a que el caso involucra a menores de edad, las autoridades indicaron que no es posible entregar mayores antecedentes.
Asimismo, reiteraron su rechazo a este tipo de situaciones y manifestaron preocupación por el aumento de episodios de violencia en contextos escolares.
Aumento de hechos violentos en la zona
Este nuevo caso se suma a otros hechos graves ocurridos recientemente en Calama, incluyendo un violento ataque registrado a fines de marzo que dejó víctimas fatales y varios heridos al interior de un liceo.
Estos episodios han generado alarma entre apoderados y la comunidad educativa, quienes han solicitado mayores medidas de seguridad y presencia policial en los establecimientos.
Gobierno evalúa cambios en normativa escolar
Ante este escenario, desde el Ejecutivo se han planteado medidas para reforzar el control dentro de los colegios. El ministro de la Segpres, José García Ruminot, indicó que se estudia impulsar un proyecto de ley.
La iniciativa buscaría otorgar mayores facultades a los establecimientos educacionales para regular el ingreso de objetos peligrosos y fortalecer los protocolos de seguridad.
Llamado a reforzar la seguridad escolar
Las autoridades destacaron la importancia de avanzar en políticas que permitan prevenir este tipo de hechos, con foco en la protección de niños, niñas y adolescentes.
El caso continúa en investigación mientras se intensifica el debate sobre la seguridad en los colegios de la región.
