La reconocida cantante cubana Gloria Estefan fue la encargada de encender la noche inaugural del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026, provocando una entusiasta reacción del público de la Quinta Vergara desde los primeros minutos del certamen. Se llevó bien merecidas la gaviota de plata y oro.

Con una puesta en escena llena de energía y un repertorio que recorrió sus grandes éxitos, la artista desplegó todo su ritmo caribeño y carisma, convirtiéndose en uno de los momentos más aplaudidos de la jornada inicial. Su presentación reafirmó el carácter internacional del evento y marcó un potente inicio para el festival latino más importante del mundo.
La artista irrumpió en el escenario de la Quinta Vergara al ritmo de Oye mi canto, acompañada por su cuerpo de baile. Ataviada íntegramente de negro, con una parte superior llena de brillo, logró encender de inmediato al público, que no tardó en sumarse al ritmo del emblemático tema Oye.
La cantante dedicó Con los años que me quedan al público chileno, agradeciendo emocionada la cálida recepción en la Quinta Vergara. Antes de interpretar el tema, comentó que fue la primera canción que compuso junto a su esposo, Emilio Estefan, quien se encontraba en primera fila.
Además, explicó que la pieza fue escrita originalmente para su hija Emily, también presente entre el público. “Aunque nació como una canción muy íntima y de amor, hoy quiero regalársela a cada uno de ustedes. Escuchen atentamente la letra, porque así es como lo siento para Chile”, expresó la artista.
La artista se tomó un momento para dirigirse al público con un mensaje cargado de esperanza. “Tenemos que echar para adelante con fe, mi gente”, expresó Gloria Estefan, antes de continuar su presentación. Tras una seguidilla de canciones bailables, dio paso a la balada pop romántica Me enamoré, creando un ambiente más íntimo en la Quinta Vergara.
Durante sus palabras, la cantante llamó a mantener el optimismo pese a los tiempos complejos. “No importa lo que esté pasando en el mundo entero, hay que imaginar lo que uno quiere: paz, tranquilidad y salud para todos, y especialmente para ustedes que están aquí esta noche”, señaló, recibiendo una cálida respuesta del público.

Más adelante, Estefan evocó su primera experiencia en el Festival de Viña del Mar, en 1983. “Ahora que estamos en este 2026, quiero recordar un pedacito de lo que viví en ese año. Vamos a ver si se acuerdan de esta canción, del gran Paul Anka, quien me dio el honor de escribir la letra en español”, comentó.
Al notar que parte del público se acomodaba en sus asientos, lanzó una frase que sacó aplausos y risas: “Sí, descansen, porque después no hay más descanso”, adelantando que la noche aún tenía mucha energía por delante.
Durante su presentación, la cantante hizo constantes referencias a su esposo, Emilio Estefan, quien se encontraba entre el público junto a su hija, acompañándola en una noche especialmente emotiva.
El show también dejó un momento inesperado y distendido cuando José Antonio Neme, captado previamente por las cámaras disfrutando del espectáculo, fue invitado a subir al escenario. Allí bailó junto a Gloria Estefan, desatando risas y aplausos del público.
Al despedirlo, la artista no perdió el humor y bromeó con la posibilidad de sumarlo al cuerpo de baile de su próxima gira, cerrando el episodio con complicidad y ovación desde la Quinta Vergara.
