El Gobierno anunció que, desde el jueves 26 de marzo, los precios de los combustibles en el país subirán para reflejar el incremento registrado en los mercados internacionales. Esta alza se produce en un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente y las presiones sobre las cuentas fiscales. Según las estimaciones oficiales, la gasolina de 93 octanos aumentaría en torno a $370 por litro, mientras que el diésel lo haría en aproximadamente $580 por litro.
De acuerdo con el informe del Ministerio de Hacienda, se activará la herramienta del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) con el fin de acelerar la transmisión de las variaciones externas al mercado interno. La autoridad recalcó que este sistema continúa funcionando con normalidad y que, en caso de una baja en los precios internacionales del petróleo, también permitirá traspasar esa disminución con mayor rapidez a los consumidores.
Medidas para enfrentar el impacto
En paralelo, el Ejecutivo presentó el plan denominado “Chile Sale Adelante”, orientado a mitigar los efectos del alza en los hogares y el transporte. Entre sus principales medidas se contempla mantener congeladas las tarifas del transporte público en Santiago hasta diciembre de 2026, además de recursos destinados a contener posibles alzas en regiones.
Asimismo, se anunció una reducción en el precio de la parafina, llevándola a niveles de febrero y manteniéndola estable durante las estaciones de otoño e invierno. El plan también incluye un subsidio mensual de $100 mil para taxis y colectivos por un periodo de hasta seis meses, junto con una línea de financiamiento de BancoEstado para renovar flotas, especialmente con foco en electromovilidad.
A esto se suman iniciativas para reforzar la seguridad del transporte de carga y la propuesta de suspender temporalmente el crédito diferenciado del impuesto específico para empresas fuera del rubro del transporte.
Factores externos y dependencia energética
El documento oficial atribuye el aumento de los precios a la intensificación del conflicto en Medio Oriente, tras acciones militares de Estados Unidos contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Esta situación habría elevado el precio del barril Brent desde US$70 a US$110 en pocas semanas.
Chile, que depende completamente de la importación de combustibles, se ve particularmente afectado por estas fluctuaciones internacionales. Según la autoridad, esta dependencia explica directamente las alzas proyectadas en los precios locales.
Presión sobre el MEPCO
El informe también advierte sobre el creciente costo del mecanismo de estabilización. Al 25 de marzo, el MEPCO acumulaba un gasto de US$220 millones, dividido entre menor recaudación tributaria y subsidios directos al diésel. Solo en la última semana analizada, el costo alcanzó los US$140 millones, con proyecciones que podrían elevarlo aún más si se mantiene la contención de precios.
El Gobierno enfatizó que este instrumento está diseñado para amortiguar, pero no eliminar completamente, las variaciones externas. De hecho, absorber la totalidad del alza podría significar un desembolso cercano a los US$4.000 millones, en un escenario fiscal estrecho, con escasos recursos disponibles en los fondos de estabilización y un déficit estructural proyectado de 3,6% del PIB para 2025.
