La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo nivel este domingo luego de que un alto funcionario iraní advirtiera que el país está preparado para responder con fuerza ante una eventual intervención terrestre de Estados Unidos.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que las fuerzas de su país esperan la llegada de tropas estadounidenses para enfrentarlas directamente, en declaraciones difundidas por medios estatales. Además, cuestionó los esfuerzos diplomáticos, calificándolos como una estrategia encubierta en medio del despliegue militar estadounidense en la región.
En paralelo, la guerra continúa generando un fuerte impacto global. Los mercados internacionales han reaccionado ante la incertidumbre sobre el suministro de petróleo, gas y fertilizantes, mientras el control iraní del estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético— mantiene en alerta a las economías mundiales.
El conflicto también amenaza otras rutas estratégicas. La posible participación de los rebeldes hutíes, aliados de Irán, podría afectar el tránsito marítimo en el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía esencial hacia el mar Rojo.
En el plano humanitario, la población civil enfrenta un escenario cada vez más crítico. Testimonios desde la zona reflejan el temor constante ante los bombardeos. “No sabemos cuándo nuestras casas podrían ser atacadas”, relató un ciudadano iraní que buscaba refugio en Irak.
Según estimaciones, más de 3.000 personas han muerto desde el inicio de la guerra, desencadenada por ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, seguidos por represalias iraníes y la expansión del conflicto a otros territorios, incluido Líbano.
Intentos de negociación sin EE.UU.
En medio de la escalada, Pakistán se convirtió en escenario de reuniones diplomáticas clave. Ministros de Exteriores de Arabia Saudí, Turquía y Egipto se reunieron en Islamabad con el objetivo de impulsar un canal de diálogo directo entre Irán y Estados Unidos.
Estas conversaciones se desarrollan sin la participación de Washington ni de Israel, lo que refleja la complejidad del escenario político. Los encuentros continuarán durante los próximos días en busca de una salida negociada.
El canciller egipcio destacó que el objetivo principal es establecer un canal de comunicación directa, ya que hasta ahora ambas potencias han interactuado principalmente a través de intermediarios.
Posturas enfrentadas y propuestas de paz
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, Irán ha rechazado públicamente la propuesta de Estados Unidos, que incluía un plan de 15 puntos para alcanzar un acuerdo.
No obstante, desde Teherán se habría elaborado una contrapropuesta que contempla condiciones como el cese de ataques, garantías de no agresión y compensaciones por daños sufridos, además de reafirmar su control sobre el estrecho de Ormuz.
En un gesto que algunos interpretan como señal de apertura, Irán autorizó recientemente el paso de nuevos buques comerciales, lo que podría indicar disposición a mantener vínculos económicos bajo ciertas condiciones.
