Chile vivió este miércoles 11 de marzo una nueva jornada de transición política con la asunción de José Antonio Kast como Presidente de la República, quien gobernará el país durante el período que se extenderá hasta el año 2030.
La ceremonia se desarrolló en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso y siguió el protocolo tradicional de los cambios de mando. Kast realizó el juramento constitucional para asumir el cargo, comprometiéndose a respetar la Constitución y las leyes, además de resguardar la independencia del país.

Posteriormente se concretó el traspaso formal del poder. El presidente saliente, Gabriel Boric, entregó los símbolos presidenciales —la banda y la medalla de O’Higgins— a la presidenta del Senado, Paulina Núñez, quien fue la encargada de colocar la banda presidencial al nuevo mandatario, oficializando así su investidura.
Tras este momento, se entonó el himno nacional y se firmaron los documentos que certifican el traspaso de mando. Una vez finalizado este acto, Boric abandonó el recinto del Congreso, marcando el cierre de su gobierno.
En la ceremonia también participó el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, quien ocupó la testera junto a Núñez durante el proceso institucional. Tanto el mandatario entrante como el saliente optaron por no realizar discursos y se limitaron a cumplir estrictamente el protocolo establecido.
Luego de asumir, Kast tomó juramento a los ministros que integrarán su gabinete. Posteriormente salió del Congreso Nacional y recibió los honores correspondientes antes de trasladarse hacia el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar.
Como parte del cierre de la jornada, el nuevo presidente recorrió la avenida Pedro Montt a bordo del tradicional Ford Galaxy utilizado en ceremonias de este tipo en las últimas décadas.
Entre las primeras declaraciones de las nuevas autoridades, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, señaló que una de las prioridades del gobierno será acelerar la reconstrucción de viviendas en zonas afectadas por incendios, particularmente en Viña del Mar y en regiones del sur del país.
La jornada estuvo marcada por un desarrollo ordenado y ajustado a las normas institucionales que caracterizan los cambios de mando en Chile
