El hombre que murió tras ser abatido por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos durante la madrugada del domingo fue identificado como un joven de 21 años, luego de ingresar de forma ilegal y armado a la residencia del presidente Donald Trump en Mar-a-Lago, en el estado de Florida. La información fue confirmada por la cadena Fox News, que señaló que el fallecido correspondía a Austin Tucker Martin, oriundo de Carolina del Norte, quien había sido reportado como desaparecido por su familia días antes.
Según lo informado por el Servicio Secreto y autoridades locales en una conferencia de prensa, el incidente ocurrió cerca de las 01:30 horas locales, cuando agentes detectaron que una persona había vulnerado el perímetro de seguridad del recinto. Al acercarse, encontraron al individuo portando una escopeta y un bidón con gasolina.
El alguacil del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, explicó que los funcionarios ordenaron al sujeto que dejara los objetos en el suelo. Sin embargo, al levantar el arma, los agentes abrieron fuego, provocando su muerte en el lugar. Las autoridades no precisaron si la escopeta se encontraba cargada al momento del enfrentamiento.
Se aclaró además que el presidente Trump no se encontraba en Mar-a-Lago durante el suceso, ya que pasó el fin de semana en Washington. La investigación quedó a cargo del FBI, cuyo director, Kash Patel, aseguró que se están destinando “todos los recursos necesarios” y que se trabaja de manera coordinada con las autoridades locales.
Por su parte, la fiscal general Pam Bondi informó que mantuvo contacto con el mandatario y que el Departamento de Justicia también está colaborando con las agencias federales para esclarecer los hechos relacionados con la intrusión y el tiroteo.
Este episodio marca la segunda incursión armada registrada en propiedades del presidente Trump en Florida. En 2024, durante la campaña electoral, un individuo fue acusado de intentar asesinarlo mientras se encontraba en su club de golf en West Palm Beach.
