El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, abordó la fuga de dos internos desde la exPenitenciaría de Santiago, ocurrida el miércoles 25 de febrero, asegurando que no se permitirá la existencia de funcionarios corruptos al interior de Gendarmería.
Los reclusos lograron salir del recinto cerca del mediodía utilizando uniformes institucionales y abandonaron el penal por la puerta principal, lo que activó un amplio operativo para su recaptura y abrió cuestionamientos sobre eventuales responsabilidades internas.
En conversación con la prensa, el secretario de Estado destacó el trabajo de la mayoría de los funcionarios de Gendarmería, subrayando que cumplen labores complejas en el resguardo del sistema penitenciario. Sin embargo, fue enfático en señalar que cualquier hecho de corrupción debe ser sancionado con firmeza.
“Queremos que todos los funcionarios que incurran en actos que manchen a la institución sean apartados”, afirmó, remarcando que la colaboración con el Ministerio Público será clave para esclarecer lo ocurrido y determinar si, además de faltas administrativas, existen delitos.
Desvinculaciones y antecedentes al Ministerio Público
En el marco de las primeras medidas adoptadas, Gendarmería resolvió apartar de sus cargos al director regional metropolitano, coronel Héctor Labrín, junto a otros tres altos funcionarios del recinto penitenciario. Según explicó el ministro, estas decisiones responden a responsabilidades administrativas.
Asimismo, indicó que todos los antecedentes fueron remitidos al Ministerio Público para que se evalúe la posible comisión de delitos.
El ministro sostuvo que el Gobierno actuará con las herramientas que entrega el Estado de derecho para sancionar cualquier irregularidad y evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a repetirse. “No vamos a permitir que funcionarios incumplan sus deberes ni que se amparen conductas ilícitas dentro de la institución”, concluyó.
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