Las obras del proyecto de Macrodistribución de Valparaíso, impulsado por Esval, continúan avanzando con el objetivo de fortalecer la infraestructura de agua potable en la ciudad. La iniciativa considera una inversión que supera los $15.700 millones y busca mejorar el transporte de agua hacia la zona suroriente del puerto, lo que permitirá beneficiar a más de 70 mil personas de sectores como San Roque, Delicias, Rocuant, Placilla de Peñuelas y Curauma.
De acuerdo con el subgerente zonal de Esval, Alejandro Pérez, esta iniciativa forma parte de un plan mayor para mejorar la conexión entre distintas redes de abastecimiento. Según explicó, la nueva infraestructura permitirá conducir agua potable directamente desde Valparaíso hacia esos sectores, lo que ampliará la capacidad operativa del sistema. Esto, agregó, también entrega mayor seguridad frente a escenarios de sequía y contribuye a garantizar la continuidad del servicio.
Actualmente los trabajos se concentran en la instalación de cerca de 2.300 metros de tuberías de acero y en la construcción de una estación elevadora en el sector de Barrio Bosque Inglés. El diseño del proyecto contempla tres tramos principales que conectarán distintos puntos de la ciudad: el primero se extiende desde el Estanque Lyon, en Rodelillo, hasta Plaza Franklin; el segundo irá desde Plaza Franklin hasta la Estación Elevadora Noruega; y el tercero conectará la Estación Elevadora Noruega con calle Tomás Kingston, en San Roque.
Desde la sanitaria señalaron que estas obras buscan reforzar la capacidad del sistema de distribución frente al crecimiento urbano que ha experimentado la zona en los últimos años. En ese sentido, Pérez destacó que la inversión apunta a entregar un servicio más sólido y preparado para el futuro, agradeciendo además la colaboración de los vecinos durante el desarrollo de los trabajos.
