Rusia, China e Irán llaman al diálogo tras escalada militar entre Pakistán y Afganistán
Rusia, China e Irán instaron a Pakistán y Afganistán a retomar el diálogo y frenar la confrontación armada, luego de que Islamabad declarara una “guerra abierta” contra los talibán en medio de una creciente escalada de violencia en la frontera común.
La tensión se intensificó tras una serie de ataques atribuidos a fuerzas afganas, a los que Pakistán respondió con bombardeos sobre Kabul y otras zonas del país. El ministro de Información paquistaní, Ataulá Tarar, aseguró que la ofensiva —denominada operación “Ira de la Verdad”— dejó más de 130 presuntos talibán muertos y sostuvo que habría un número aún mayor de bajas en acciones contra objetivos militares en Kabul, Paktia y Kandahar.
Desde el lado afgano, el portavoz talibán Zabihulá Muyahid confirmó los ataques aéreos, aunque rechazó las cifras de víctimas difundidas por Islamabad. Autoridades afganas, en tanto, afirmaron que más de 50 militares paquistaníes murieron en enfrentamientos a lo largo de la Línea Durand, la extensa frontera de 2.640 kilómetros que divide a ambos países.
Las hostilidades se producen días después de que Afganistán denunciara ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas bombardeos paquistaníes que, según Kabul, causaron la muerte de más de una decena de civiles. Islamabad defendió sus acciones señalando que estaban dirigidas contra “campamentos y escondites terroristas” del Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) y del grupo Estado Islámico, en represalia por recientes atentados suicidas en territorio paquistaní.
Llamado a la contención
Ante el deterioro del escenario, el Ministerio de Exteriores de Rusia expresó su “preocupación” por el repunte de los enfrentamientos, que involucran fuerzas regulares, apoyo aéreo y armamento pesado, con víctimas en ambos bandos, incluidos civiles. Moscú pidió a las partes “abandonar esta peligrosa confrontación” y resolver sus diferencias mediante negociaciones.
China también manifestó inquietud. La portavoz de la Cancillería, Mao Ning, afirmó que Pekín sigue de cerca la situación y lamentó las pérdidas humanas. Reiteró el respaldo de su país a la lucha contra el terrorismo, pero exhortó a Pakistán y Afganistán a actuar con “calma y contención”, avanzar hacia un alto el fuego y resolver sus disputas por la vía diplomática. Además, indicó que China brindará asistencia a sus ciudadanos si fuera necesario.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, apeló al contexto del mes sagrado del Ramadán para instar a ambos países a resolver sus diferencias bajo principios de buena vecindad. La República Islámica, agregó, está dispuesta a facilitar instancias de diálogo que contribuyan a reducir las tensiones y fortalecer la cooperación regional.
Mientras continúan los intercambios de acusaciones y cifras dispares sobre las bajas, la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una mayor desestabilización en la región.
