Un delicado panorama financiero atraviesa la empresa Trolebuses Chile, luego de denunciar el no pago de cerca de $1.300 millones correspondientes a subsidios comprometidos por el Estado, situación que podría desembocar en una paralización total del servicio a partir del lunes 2 de marzo.
Según informó la propia compañía, la deuda se arrastra desde noviembre del año pasado y corresponde a recursos asignados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, los cuales fueron comprometidos al inicio del sistema de buses eléctricos que opera en la ciudad de Valparaíso hace más de un año y medio.
La falta de estos fondos ha generado un severo problema de liquidez, afectando tanto al tradicional sistema de trolebuses del plan porteño como a los buses eléctricos que cubren recorridos hacia sectores como Curauma, Placilla, San Roque y Playa Ancha. Ambos servicios son administrados por la empresa de la familia Massai.
Desde la operadora advierten que el retraso en el pago podría incluso poner en riesgo la continuidad de la empresa. El origen del problema estaría en la demora del visado del decreto que autoriza el desembolso de los recursos, trámite que se encuentra en manos de la Contraloría General de la República.
Mientras no se concrete dicho proceso, la empresa asegura que no ha podido cubrir los gastos compensatorios asumidos durante la marcha blanca del sistema de buses eléctricos, profundizando una crisis que mantiene en alerta tanto a trabajadores como a usuarios del transporte público porteño.
