En Puerto Varas, región de Los Lagos, se realizó este sábado el funeral del sargento segundo de Carabineros Javier Figueroa Manquemilla, ceremonia que fue encabezada por el presidente José Antonio Kast. El acto, desarrollado en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, estuvo marcado por muestras de pesar y un fuerte respaldo a la institución policial.
El funcionario, de 36 años, murió el pasado 19 de marzo luego de permanecer varios días en estado grave tras recibir un disparo en la cabeza durante un procedimiento policial efectuado el 11 de marzo. El hecho ocurrió en medio de una fiscalización por consumo de alcohol en la vía pública, en las cercanías de la línea férrea.
Durante la ceremonia, el mandatario dedicó palabras a la familia del carabinero, recordando especialmente a su madre y abuela, e incorporando reflexiones personales que dieron un tono emotivo a su intervención. También destacó coincidencias de fechas que, según señaló, le otorgaban un significado especial al momento.

En su discurso, Kast reafirmó el respaldo del Gobierno a Carabineros, enfatizando la necesidad de fortalecer tanto la labor policial como el apoyo a las familias de los funcionarios. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía a colaborar en la identificación de los responsables del crimen.
A raíz del homicidio, el Ejecutivo decretó tres días de duelo nacional. En paralelo, la investigación continúa a cargo de la Brigada de Homicidios de la PDI, en un proceso que ha enfrentado dificultades, entre ellas la desestimación de testimonios relevantes. Desde el Gobierno aseguraron que el caso será esclarecido y que no quedará impune.
El fallecimiento del sargento Figueroa ha reactivado el debate sobre la seguridad de los carabineros, en un escenario de creciente preocupación por la violencia que enfrentan en el ejercicio de sus funciones.
Imagen : Presidencia
