Con una puesta en escena cargada de nostalgia, Rodrigo Villegas fue el encargado de inaugurar el bloque de humor en la segunda noche del Festival de Viña del Mar. Su rutina arrancó con guiños ochenteros y referencias a los ThunderCats, lo que le permitió conectar rápidamente con el público y entrar en ritmo.
Luego, el comediante dio paso a un relato más personal, riéndose de sí mismo y abordando temas como el sobrepeso y las contradicciones de la vida fitness, lo que desató las primeras carcajadas del “monstruo”. A lo largo del show, Villegas fue alternando anécdotas, música y baile, sumando dinamismo a su presentación.
Uno de los momentos destacados fue la aparición de los Blondon Boys, con Claudio Moreno sobre el escenario, instante que marcó un punto alto de la rutina y que coincidió con la entrega de la Gaviota de Plata.
Aunque su actuación no fue explosiva, logró una respuesta más equilibrada que la obtenida por Stefan Kramer en la jornada inaugural. Pese a algunas críticas, el respaldo del público de la Quinta Vergara terminó imponiéndose, permitiéndole llevarse también la Gaviota de Oro.
