El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado un ultimátum a Irán, exigiendo la reapertura total del estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. En caso contrario, advirtió que su país llevará a cabo ataques dirigidos contra infraestructuras energéticas clave del país, incluyendo varias centrales eléctricas.
A través de su cuenta en Truth Social, Trump fue enfático: si Teherán no garantiza el tránsito sin restricciones ni amenazas en ese corredor marítimo dentro del tiempo establecido, Washington iniciará acciones militares, comenzando por las instalaciones energéticas más importantes.
La advertencia llega después de que el ejército estadounidense informara haber reducido la capacidad iraní para interferir con la navegación en la zona. Esta semana, fuerzas de EE.UU. atacaron una base subterránea en la costa iraní, donde —según el jefe del Comando Central, Brad Cooper— se almacenaban misiles de crucero antibuque y otro armamento.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave, ya que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y canaliza aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo. Desde el inicio del conflicto, las acciones de la Guardia Revolucionaria iraní han afectado el tránsito de buques, elevando la tensión y los precios del crudo.
En este contexto, Trump también ha solicitado apoyo a aliados de la OTAN y países asiáticos como Japón y Corea del Sur, altamente dependientes del petróleo de la región, aunque hasta ahora ninguno ha confirmado su participación militar.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciado el 28 de febrero tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, está cerca de cumplir un mes, mientras persiste la incertidumbre sobre su duración.
