Tres integrantes de una banda criminal dedicada a cometer robos con intimidación contra choferes y peonetas de camiones repartidores, además de locales comerciales de La Calera, fueron condenados a penas que, en conjunto, superan los 23 años de presidio efectivo. El Ministerio Público destacó además que la sentencia incluyó una condena por asociación criminal, figura incorporada recientemente al ordenamiento jurídico penal.
Los delitos fueron perpetrados entre septiembre y diciembre de 2024. La investigación fue desarrollada por el Sistema de Análisis Criminal de la Fiscalía con apoyo de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de la PDI de La Calera.
Las diligencias incluyeron interceptaciones telefónicas, análisis de tráfico de antenas, georreferenciación de teléfonos celulares, vigilancias, seguimientos. Estas técnicas permitieron obtener órdenes de entrada y registro que derivaron en la detención de los imputados, además de la incautación de drogas, plantas de cannabis, municiones y un arma susceptible de adaptación para el disparo.
Durante el juicio se presentaron pruebas testimoniales, periciales y documentales contra un adulto, un adolescente y un tercer imputado que era menor de edad al momento de cometer parte de los delitos, acusados por asociación criminal y otros ilícitos.
La fiscal Lidia Aspee informó que el adolescente identificado con las iniciales M.M.R.C. fue condenado a cuatro años de internación en régimen cerrado por cinco delitos de robo con intimidación, además de asociación criminal.
Joaquín Ignacio Bravo González fue condenado a siete años y un día de presidio por tráfico ilícito de drogas, además de 541 días por porte y tenencia ilegal de municiones. Respecto de los cinco robos con intimidación, además del delito de asociación criminal cometidos cuando era menor de edad, la persecutora explicó que esas sanciones quedaron absorbidas por aplicación de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente.
Por su parte, Bastián Ignacio Saavedra Salazar, único adulto al momento de los hechos investigados, recibió una condena de 12 años de presidio mayor en su grado medio por tres delitos de robo con intimidación, además de tres años y un día de presidio menor en su grado máximo por asociación criminal.
La fiscal Aspee valoró la sentencia al destacar que la condena por asociación criminal reviste especial relevancia, ya que se trata de un delito de reciente incorporación a la legislación penal chilena cuya acreditación exige un alto estándar probatorio. Agregó que las sanciones obtenidas se ajustan a los márgenes previstos por la nueva Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. También destacó el trabajo desarrollado por la PDI de La Calera durante la investigación.
