El incremento pondría fin a las bajas registradas durante junio y julio. Economistas advierten que, sin el mecanismo de estabilización, el aumento de las gasolinas y el diésel sería considerablemente mayor.
Los precios de las bencinas volverían a subir en Chile a partir de este jueves 30 de julio, tras las importantes disminuciones aplicadas durante las últimas semanas.
Las estimaciones preliminares apuntan a un incremento cercano a los $30 por litro, aunque el monto definitivo dependerá del informe que publique la Empresa Nacional del Petróleo, ENAP. Hasta la mañana de este miércoles, el último reporte disponible en su sitio correspondía al período comprendido entre el 23 y el 29 de julio.
La proyección considera la evolución de los precios internacionales de los combustibles, el valor del dólar, los costos de importación y la eventual operación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, conocido como Mepco.
Conflicto internacional presiona el precio del petróleo
El cambio de tendencia estaría relacionado con el nuevo aumento del precio internacional del petróleo, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los ataques registrados en el mar Rojo.
El petróleo Brent superó momentáneamente los US$100 por barril. Aunque posteriormente moderó su valor, parte de ese encarecimiento comenzaría a trasladarse al mercado chileno.
Los economistas consultados proyectan aumentos de entre $25 y $33 por litro para las gasolinas, mientras que el diésel también registraría un incremento desde este jueves.
Terminarían las bajas de junio y julio
El eventual ajuste pondría fin a las reducciones registradas después del cese del fuego anunciado en junio.
Durante la semana del 18 de junio, las gasolinas disminuyeron alrededor de $95 por litro y el diésel cerca de $155. Posteriormente, el 9 de julio se produjo una segunda baja de aproximadamente $100 para las bencinas.
Pese a estas rebajas, el precio de la gasolina todavía no habría regresado completamente a los niveles anteriores al fuerte incremento aplicado durante marzo.
En ese momento, la gasolina de 93 octanos aumentó cerca de $370 por litro y el diésel alrededor de $580, después de que el Gobierno resolviera traspasar una parte importante del shock internacional a los precios internos.
Mepco amortiguaría el incremento
El economista Jorge Hermann estima que esta vez el Gobierno permitiría que el Mepco funcione para evitar una nueva subida abrupta.
Según explicó, si el mecanismo no operara, el incremento podría superar los $200 por litro. Su estimación más probable, considerando la estabilización, es un aumento cercano a los $30.
Juan Ortiz, economista del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, también proyecta que Hacienda mantendrá el funcionamiento habitual del mecanismo.
Sus cálculos apuntan a una subida aproximada de $33 por litro para las gasolinas y de $27 para el diésel.
El Mepco opera mediante incrementos o rebajas transitorias en el impuesto específico a los combustibles. Su objetivo es distribuir las variaciones internacionales en el tiempo y evitar que las alzas o caídas se traspasen completamente de una sola vez a los consumidores.
Posible impacto sobre la inflación
Un incremento de $30 por litro representaría una subida de poco más de 2% respecto del precio actual de las gasolinas.
Además del efecto directo sobre los automovilistas, el encarecimiento del diésel podría trasladarse gradualmente a los costos del transporte de carga, la distribución de productos y la producción de alimentos.
El impacto indirecto no sería inmediato, pero podría reflejarse durante los meses siguientes en algunos bienes y servicios. En junio, el IPC registró una variación mensual de 0,0%, con una inflación acumulada de 2,8% durante el año y de 4,3% en doce meses.
El monto definitivo para las gasolinas de 93 y 97 octanos, el diésel y los demás combustibles deberá ser confirmado por ENAP antes de la entrada en vigor del nuevo período de precios.
