Al menos nueve personas murieron en un ataque contra una sede policial en la ciudad de Gaza y otra falleció en Nuseirat. Los bombardeos se producen apenas dos días después de que Jared Kushner pidiera a Israel reducir sus ataques para intentar avanzar en el plan estadounidense para la Franja.
Al menos 10 palestinos murieron y otras 20 personas resultaron heridas este miércoles 19 de agosto en nuevos ataques israelíes contra la Franja de Gaza, en una jornada que vuelve a poner bajo presión el frágil alto el fuego vigente desde octubre de 2025.
El ataque más letal alcanzó una sede policial en la ciudad de Gaza, donde murieron al menos nueve personas y otras 15 resultaron heridas, según la Media Luna Roja Palestina. Las víctimas fueron trasladadas al Hospital Shifa.
Una décima persona murió en otro ataque registrado en Nuseirat, en el centro de la Franja.
El Ejército israelí aseguró que una de sus operaciones en Nuseirat estuvo dirigida contra un comandante de Hamás que habría participado en los ataques del 7 de octubre de 2023 contra Israel. También informó de otro ataque contra un comandante del grupo islamista que, según las Fuerzas de Defensa de Israel, preparaba acciones contra sus tropas.
Ataque contra una sede de la Policía de Gaza
De acuerdo con las autoridades policiales gazatíes, un dron israelí atacó una de sus principales instalaciones en la ciudad de Gaza.
Entre las víctimas estaría Faten al Sajar, directora de la Policía Femenina de Gaza, además de un responsable de la Policía de Gaza recientemente nombrado después de que su antecesor muriera en otro ataque.
El Ministerio del Interior de Gaza acusó a Israel de intentar debilitar deliberadamente el aparato policial del territorio y pidió la intervención de los mediadores internacionales.
Israel ha atacado durante los últimos meses a distintos integrantes y posiciones de la fuerza policial vinculada a la administración de Hamás. El 13 de agosto, un ataque israelí mató al jefe policial de Gaza, Jamal Abu Kamil, según autoridades locales citadas por Reuters.
Anteriormente, otros oficiales de alto rango habían muerto en operaciones similares. En julio, por ejemplo, un ataque israelí en Jabalia mató a siete personas, entre ellas el jefe policial local, según fuentes médicas y policiales palestinas.
Nuevos ataques después del bombardeo a una cafetería
La ofensiva de este miércoles ocurre después de otra jornada mortal en Gaza.
El martes, un ataque israelí contra una cafetería situada en el puerto de la ciudad de Gaza causó la muerte de varias personas, entre ellas un niño. Associated Press elevó posteriormente el balance de esa acción a siete fallecidos.
El Ejército israelí afirmó que el objetivo de aquella operación era una reunión de comandantes de Hamás y otros militantes, incluido un hombre al que responsabilizó de participar en los ataques del 7 de octubre de 2023. No identificó públicamente a todos los objetivos ni presentó evidencia adicional sobre ellos.
La zona portuaria atacada alberga actualmente a numerosas familias desplazadas por la guerra.
Los nuevos bombardeos contrastan con varios días de relativa reducción de las operaciones militares durante agosto.
Ataques ocurren días después de la visita de Jared Kushner
La escalada se produce apenas dos días después de una extensa reunión entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y Jared Kushner, asesor y yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
El encuentro del lunes se prolongó durante aproximadamente cuatro horas y estuvo centrado en buscar fórmulas para avanzar en el plan estadounidense para Gaza.
Según Axios, Kushner planteó a Netanyahu que Israel adoptara pequeños pasos sobre el terreno para comprobar si Hamás cumple su disposición a comenzar un proceso de desarme.
Una de las principales diferencias entre Washington e Israel está precisamente en qué acciones pueden considerarse una “amenaza inminente” que justifique una operación militar israelí.
Mientras Kushner se encontraba reunido con Netanyahu, Trump afirmó públicamente que quería que Israel redujera sus ataques aéreos en Gaza. Funcionarios estadounidenses aclararon que Washington no espera que Israel renuncie a responder ante amenazas inmediatas, pero busca impedir que nuevos bombardeos provoquen otra escalada.
Netanyahu y Hamás siguen enfrentados por el orden del desarme y la retirada
Las negociaciones continúan bloqueadas fundamentalmente por una cuestión: qué debe ocurrir primero, el desarme de Hamás o la retirada de las fuerzas israelíes.
La hoja de ruta estadounidense plantea un proceso en el que Hamás entregue progresivamente sus armas mientras las tropas israelíes abandonan Gaza.
Netanyahu sostiene, sin embargo, que Israel no realizará una retirada completa hasta que Hamás haya sido totalmente desarmado. Hamás, por su parte, exige que Israel detenga los ataques y avance en su retirada antes de completar ese proceso.
Kushner regresó esta semana de reuniones con dirigentes de Hamás y mediadores de Egipto, Qatar y Turquía, pero las conversaciones finalizaron sin un avance definitivo.
Más de 1.270 palestinos muertos desde el alto el fuego
Aunque el acuerdo alcanzado en octubre de 2025 redujo considerablemente la intensidad de los combates, los ataques no han desaparecido.
Desde la entrada en vigor del alto el fuego, al menos 1.273 palestinos han muerto en ataques israelíes, según autoridades sanitarias de Gaza citadas este miércoles por Associated Press.
El Ministerio de Salud de Gaza sitúa en más de 73.400 los palestinos muertos desde el comienzo de la guerra, desencadenada después del ataque encabezado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.
El ministerio no diferencia en su balance entre civiles y combatientes, aunque sostiene que aproximadamente la mitad de las víctimas son mujeres y niños. AP señala que sus registros de fallecidos son utilizados habitualmente por organismos de Naciones Unidas y organizaciones internacionales.
En el ataque de Hamás y otros grupos armados del 7 de octubre de 2023 murieron alrededor de 1.200 personas en Israel, en su mayoría civiles, y 251 fueron tomadas como rehenes, según el balance citado por AP.
La “línea amarilla” y el control israelí sobre Gaza
Otro de los principales puntos de conflicto es el territorio que continúa bajo control militar israelí.
El acuerdo de octubre de 2025 estableció una línea de retirada conocida como “línea amarilla”, tras la cual Israel mantuvo inicialmente el control de aproximadamente la mitad de la Franja.
Sin embargo, Reuters constató posteriormente modificaciones de esa demarcación y una expansión del área bajo control israelí. Para abril de 2026, las zonas restringidas y controladas por las fuerzas israelíes abarcaban cerca de dos tercios del territorio de Gaza.
En mayo, Netanyahu ordenó ampliar ese control hacia aproximadamente el 70% del territorio, argumentando razones de seguridad y la necesidad de mantener zonas de protección frente a posibles ataques.
Comisión de la ONU reiteró sus acusaciones contra Israel
La crisis humanitaria y las operaciones militares israelíes siguen también bajo escrutinio internacional.
En junio, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados concluyó que autoridades y fuerzas israelíes habían atacado deliberadamente a niños palestinos y afirmó que esos hechos constituían genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en Gaza.
El informe señaló que aproximadamente el 30% de las personas muertas durante el periodo analizado eran niños.
Israel rechazó categóricamente esas conclusiones, calificó el informe de parcial y acusó a la comisión de ignorar las acciones de Hamás y el contexto del conflicto.
La determinación jurídica definitiva sobre las acusaciones de genocidio continúa siendo objeto de procesos internacionales y no corresponde únicamente a las conclusiones de esta comisión investigadora.
El alto el fuego vuelve a quedar bajo presión
Los acontecimientos de las últimas horas vuelven a generar dudas sobre la posibilidad de avanzar hacia una etapa más estable del alto el fuego.
Los ataques del martes y miércoles, la disputa sobre el desarme de Hamás, la negativa israelí a retirarse antes de que ese proceso se complete y las diferencias sobre qué constituye una amenaza inmediata mantienen estancada la iniciativa impulsada por Washington.
La atención se concentra ahora en los mediadores y en los mecanismos que Estados Unidos intenta establecer para evitar que incidentes sobre el terreno terminen provocando una nueva escalada de mayor alcance.
