Una intervención ambiental sin precedentes se prepara en la provincia de Quillota. Organizaciones sociales y vecinos anunciaron un plan para retirar 100 toneladas de basura desde el Río Aconcagua, uno de los principales cauces de la zona central que hoy enfrenta un alarmante nivel de contaminación en varios de sus tramos.
La cruzada es impulsada por el movimiento socioambiental Modatima, que busca no solo limpiar el entorno, sino instalar con fuerza el debate sobre la responsabilidad en el cuidado del río. La acumulación de residuos —plásticos, escombros y desechos domiciliarios— ha transformado sectores como el Puente Boco en verdaderos focos de riesgo sanitario y de incendios.
El antropólogo y vecino del sector, Francisco Reyes, fue enfático al describir la gravedad del escenario: “El Aconcagua es uno de los ríos más contaminados de Chile. No podemos seguir normalizando que se transforme en un vertedero”, afirmó, advirtiendo que el impacto no solo es ambiental, sino también social y cultural para las comunidades que históricamente han convivido con el cauce.
La primera jornada marcará el inicio de un calendario de intervenciones que se extenderá durante el año. Desde la organización recalcan que la meta de las 100 toneladas es ambiciosa, pero posible si existe compromiso ciudadano e institucional. Más que una limpieza puntual, la iniciativa busca convertirse en un punto de inflexión para la recuperación definitiva del río y su ecosistema.
