El Festival de Viña del Mar 2026 vivió una de sus noches más intensas con el esperado debut de NMIXX, agrupación surcoreana que logró imponerse con fuerza en la exigente Quinta Vergara, confirmando que el k-pop ya es un fenómeno plenamente instalado en el gusto del público chileno.
La expectativa se sintió desde horas antes del inicio del show. Cientos de seguidores llegaron al anfiteatro con lightsticks, pancartas y vestimenta alusiva al grupo, anticipando una presentación que el llamado “Monstruo” recibió con entusiasmo inmediato. Desde la primera canción, la energía fue total y el recinto se transformó en un mar de luces y fan chants que acompañaron cada momento del espectáculo.
Con una propuesta escénica de alto impacto, coreografías perfectamente sincronizadas y un despliegue vocal que no pasó desapercibido, NMIXX dejó en evidencia el estándar internacional que las posiciona como uno de los nombres más sólidos del género. La cercanía con el público se reforzó gracias a los mensajes en español de sus integrantes, gesto que fue ampliamente aplaudido por la audiencia.
Uno de los puntos más comentados de la noche llegó con la inesperada colaboración junto al artista chileno Kidd Voodoo. La agrupación interpretó una versión especial de “Ponte Lokita”, generando una reacción inmediata en la Quinta Vergara. La sorpresa se intensificó cuando el cantante apareció en escena para compartir la interpretación, sellando uno de los cruces más celebrados del certamen. Posteriormente, Kidd Voodoo reveló que el vínculo se gestó tras conversaciones previas y que fueron las propias integrantes quienes eligieron el tema, destacando la buena relación que mantienen desde su encuentro en la edición anterior del festival.
La emoción también tuvo espacio durante la presentación. El público entregó una bandera chilena que las artistas levantaron orgullosas en el escenario, provocando una ovación transversal. A ello se sumó un momento especialmente emotivo cuando la audiencia entonó “Cumpleaños feliz” en coreano para Haewon, líder del grupo, quien reaccionó visiblemente conmovida.
Más allá del impacto inmediato, el paso de NMIXX por Viña 2026 marca un hito para la industria musical local. En un escenario históricamente dominado por otros estilos, la contundente respuesta del público abre nuevas puertas para el k-pop, consolidando a Chile como un destino clave para el género en Latinoamérica.
