Una profunda crisis interna sacude a Gendarmería de Chile tras la fuga de dos internos desde la Ex Penitenciaría de Santiago, hecho que derivó en drásticas sanciones administrativas y la remoción de altos mandos en la Región Metropolitana.
El director nacional de la institución, Rubén Pérez, confirmó este jueves la salida del director regional metropolitano, Héctor Labrín, además del inicio del proceso de desvinculación del alcaide, el jefe operativo y el jefe de régimen interno del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur. Las medidas se adoptaron tras calificarse el episodio como “altamente preocupante” y de características inéditas, luego de que los reos escaparan disfrazados de funcionarios.
Pérez reconoció la gravedad de lo ocurrido y realizó una autocrítica pública sobre la gestión institucional, asegurando que su administración ha enfrentado meses complejos y que no se ocultarán responsabilidades. En ese sentido, subrayó que la línea de mando encargada de la seguridad en la capital será completamente revisada.
Desde el Gobierno, el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, calificó la situación como “realmente indignante” y anunció una investigación exhaustiva para determinar si existió colaboración de funcionarios en la evasión. Asimismo, informó que un servicio especial de Gendarmería asumió el control del recinto para reforzar los protocolos y evitar nuevos incidentes.
El secretario de Estado agregó que el seguimiento del caso se realiza de manera permanente junto al subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, y el ministro de Seguridad, Luis Cordero, con el objetivo prioritario de lograr la recaptura de los prófugos en el menor tiempo posible.
Muñoz, quien concurrió este viernes al penal junto a autoridades penitenciarias, describió el escenario como “inaudito”, apuntando a una falta de control y coordinación interna que permitió vulnerar los protocolos de seguridad.
Reos de alta peligrosidad
La ausencia de los internos fue detectada durante el recuento vespertino, lo que obligó a realizar un censo total del recinto para confirmar la fuga. Los evadidos son Tomás González Quezada, alias “Pelao”, condenado por homicidio frustrado tras intentar asesinar a dos carabineros en Ñuñoa, y Juan Flores Valenzuela, conocido como “Indio Juan”, imputado por femicidio luego de matar a su expareja en la vía pública en Puente Alto.
La investigación quedó en manos del Foco Penitenciario de la Fiscalía Regional Occidente, encabezado por el fiscal Marcos Pastén, quien trabaja en conjunto con la Brigada contra el Crimen Organizado (BRICO) de la PDI para dar con el paradero de ambos sujetos.
