Durante 2025 se desarrolló un curso de corte y confección en el Centro de Detención Preventiva de Quillota, iniciativa que hoy comienza a rendir frutos con la habilitación de un nuevo taller laboral destinado a mujeres privadas de libertad. En este espacio, las internas aplican los conocimientos adquiridos y avanzan en su proceso de reinserción social.
El taller funciona de lunes a viernes, entre las 10:00 y las 17:00 horas, y ha abierto oportunidades tanto para la elaboración de productos textiles destinados a la propia población penal como para el impulso de pequeños emprendimientos al interior del recinto.
El director regional (s) de Gendarmería, coronel Héctor Miranda Almonacid, valoró la recuperación y mejora del espacio, destacando que este tipo de iniciativas fortalecen las acciones de reinserción. Según señaló, contar con instancias laborales dentro del establecimiento penitenciario resulta clave para que las personas privadas de libertad desarrollen habilidades y hábitos que faciliten su retorno a la sociedad.
En el taller participan internas capacitadas durante 2025 por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), a través de la OTEC Coresol, además de mujeres que ya tenían experiencia previa en el rubro textil. Una de ellas es Ximena, quien antes de su reclusión se dedicaba a la confección y perdió su taller tras el megaincendio de 2024. La interna explicó que, previo al inicio del curso formal, apoyó a otras compañeras enseñándoles técnicas de costura, convencida de que este oficio puede transformarse en una herramienta concreta para generar ingresos.
Por su parte, el jefe técnico del recinto, Héctor Rivera, adelantó que se proyecta ampliar la oferta laboral para la población penal. Entre los planes se encuentra la firma de un convenio con una empresa textil enfocada en la fabricación de sábanas, acuerdo que esperan concretar durante este año. Además, se evalúa sumar una segunda empresa para diversificar la producción.
Actualmente, la empresa Torre mantiene talleres productivos en el penal, donde internos confeccionan carpetas escolares y de oficina, labor que es remunerada y se desarrolla bajo un convenio formal con Gendarmería. Estas iniciativas buscan fortalecer las oportunidades de capacitación y trabajo como parte del proceso de reinserción.
