El caso por la muerte de Gabriela Belén, joven boliviana de 23 años, dio un vuelco definitivo este sábado luego de que el Juzgado de Garantía de San Felipe formalizara a su conviviente, también de nacionalidad boliviana, por el delito de femicidio íntimo. El cuerpo de la víctima había sido encontrado previamente en un sitio eriazo cercano al río Aconcagua, en la comuna de Panquehue.
Durante la audiencia, el tribunal acogió la petición del Ministerio Público y ordenó la prisión preventiva del imputado, fijando además un plazo de 160 días para el desarrollo de la investigación.
La causa se inició como una denuncia por presunta desgracia, tras la desaparición de la joven el pasado 22 de febrero. Sin embargo, las diligencias realizadas por la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones permitieron reorientar la indagatoria, posicionando a la pareja de la víctima como principal sospechoso hasta concretar su formalización.
El fiscal de San Felipe, Rodrigo Zapata, explicó que los antecedentes expuestos en la audiencia sustentan la imputación, destacando que ambos mantenían una relación y tenían un hijo en común menor de edad.
Asimismo, previamente el prefecto subrogante de la Brigada de Homicidios de Los Andes, Patricio Cuevas, informó que el imputado habría confesado el crimen y entregado información clave sobre el lugar donde ocultó el cuerpo. Estos antecedentes permitieron ubicar a la víctima y transformar la investigación desde una desaparición a un caso de femicidio íntimo.
