El transporte rural en la región de Valparaíso enfrenta un escenario crítico, luego que operadores advirtieran que mantendrán el servicio “hasta que aguante el bolsillo”, en medio del sostenido aumento en el precio de los combustibles.
Desde el gremio acusan además retrasos en el pago de subsidios estatales, lo que mantiene al sector sin liquidez. “Trataremos de dar el servicio hasta que aguante el bolsillo”, señaló un dirigente del rubro, reflejando la compleja situación financiera que enfrentan.
El presidente de Trans Rural S.A., Manuel Rey, indicó que los costos han obligado incluso a aplicar alzas en tarifas, detallando que “hicimos un alza de un 30% o si no los buses iban a quedar parados”, evidenciando el impacto directo del combustible en la operación.
En tanto, el presidente del Sindicato de Conductores de Viña Bus, Hugo Ramírez, afirmó que actualmente los empresarios están absorbiendo el impacto económico, aunque advirtió que esta situación podría no sostenerse en el tiempo. Desde el sector insisten en que, de no regularizarse los pagos pendientes, existe riesgo de afectación en la continuidad del servicio en la región.
