Con la llegada de Semana Santa, el país se prepara para el primer fin de semana largo del año, marcado por los feriados de Viernes Santo (3 de abril) y Sábado Santo (4 de abril), fechas que movilizarán a miles de personas a lo largo del país.
A diferencia de otros festivos, estas jornadas no son feriados irrenunciables, por lo que el comercio podrá funcionar con normalidad. Esto implica que supermercados, malls y distintos servicios estarán autorizados para abrir sus puertas, según lo determine cada empresa.
En la práctica, se espera que gran parte del comercio opere, aunque con horarios especiales o reducidos, especialmente durante el viernes y sábado, ajustándose a la demanda y flujo de clientes propio de estas fechas.
Desde el sector también se anticipa un aumento en la actividad económica, impulsado por el turismo, traslados y compras de última hora, en un fin de semana que combina descanso, viajes y celebraciones religiosas en todo el país.
