Una visita inspectiva reunió a autoridades nacionales, regionales y comunales en la Iglesia San Francisco de Curimón, en la comuna de San Felipe, con el objetivo de conocer en terreno el estado de conservación del histórico inmueble y analizar alternativas que permitan avanzar en su futura restauración.
La actividad contó con la participación del delegado presidencial provincial de San Felipe de Aconcagua, Sebastián Caldera; el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda; el subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda; el senador Arturo Longton; el diputado Luis Pardo; la seremi de Obras Públicas de Valparaíso, Patricia Terán; el consejero regional Rodolfo Silva; la alcaldesa de San Felipe, Carmen Castillo; el concejal Juan Carlos Sabaj; y el delegado comunal de Curimón, José Luis Maldini.
Durante el recorrido, las autoridades pudieron constatar el estado actual de uno de los inmuebles patrimoniales más emblemáticos del Valle de Aconcagua, cuya relevancia histórica, arquitectónica y cultural lo convierte en un referente para la comunidad de Curimón y para la provincia de San Felipe.
Coordinación institucional para impulsar la recuperación del templo
La visita permitió abordar los principales desafíos asociados a la conservación de la Iglesia San Francisco de Curimón, además de evaluar posibles mecanismos de apoyo y coordinación entre organismos públicos que permitan avanzar en iniciativas de restauración.
Las autoridades coincidieron en la necesidad de resguardar este patrimonio histórico, destacando que su preservación constituye una tarea relevante para mantener viva la memoria, la identidad local y el valor cultural que representa para la comunidad.
Asimismo, se relevó la importancia de generar esfuerzos conjuntos entre instituciones públicas, autoridades territoriales y actores locales para impulsar proyectos que permitan asegurar la protección del inmueble y proyectar su conservación a largo plazo.
La Iglesia San Francisco de Curimón es reconocida como uno de los principales referentes patrimoniales del Valle de Aconcagua. Su valor histórico y arquitectónico la ha convertido en un símbolo para la comunidad local, razón por la cual su recuperación es considerada una prioridad por distintas entidades vinculadas a la protección del patrimonio cultural.
La jornada concluyó con el compromiso de continuar evaluando alternativas que permitan avanzar en futuras acciones de restauración, con el propósito de preservar este importante legado para las próximas generaciones.
