La Contraloría Regional de Valparaíso instruyó a la Municipalidad de Viña del Mar iniciar un procedimiento disciplinario tras detectar una serie de deficiencias en el resguardo, control y disposición final de productos decomisados durante fiscalizaciones al comercio ambulante. Entre las observaciones figuran la ausencia de inventarios actualizados, problemas de seguridad en la bodega municipal y falencias en los procesos de destrucción de especies incautadas.
La fiscalización estableció que la bodega destinada al almacenamiento de estos productos presentaba desorden en la distribución de las especies, falta de registros de ingreso y salida, deficiencias en la trazabilidad de los decomisos, cámaras de seguridad insuficientes y extintores vencidos o de difícil acceso. El organismo también cuestionó las actas utilizadas para documentar los procedimientos.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la inexistencia de un protocolo formal para la custodia del dinero decomisado. Según el informe, parte de esos recursos fue encontrada almacenada junto a otros elementos incautados, situación que motivó observaciones respecto de los mecanismos de control implementados por el municipio.
La Contraloría también advirtió deficiencias en los procedimientos de destrucción de especies decomisadas, indicando que los mecanismos utilizados no garantizan su eliminación definitiva, lo que podría permitir la recuperación de algunos artículos por parte de terceros.
Desde el Concejo Municipal surgieron cuestionamientos por las falencias detectadas. Mientras algunos ediles apuntaron a la falta de controles internos y de trazabilidad de las especies incautadas, desde el municipio señalaron que las observaciones corresponden a materias administrativas y recalcaron que el informe no detectó pérdidas de bienes, fraude, corrupción ni uso irregular de recursos públicos. Asimismo, comprometieron la implementación de las medidas exigidas por el organismo fiscalizador.
