La Corte Suprema de Chile revierte la decisión del Tribunal de Familia de San Antonio y obliga a tramitar el cambio de nombre y sexo legal de una niña trans de 14 años, defendida por el Movilh.
En un fallo dividido, la Cuarta Sala de la Corte Suprema de Chile ordenó al Tribunal de Familia de San Antonio tramitar la solicitud de cambio de nombre y sexo legal de una menor de 14 años, convirtiéndose en un hito en la jurisprudencia sobre los derechos de las personas trans en el país. La decisión revierte las resoluciones previas del Tribunal de Familia y la Corte de Apelaciones de Valparaíso, que habían considerado “improcedente” la demanda presentada por la madre de la niña, quien es transgénero.
El máximo tribunal acusó que las instancias anteriores “privaron” a la menor del ejercicio legítimo de su derecho, subrayando que la solicitud cumplía con los requisitos formales establecidos por la ley. La demanda había sido asesorada por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), organización que celebró el fallo. La vocera del Movilh, Javiera Zúñiga, expresó: “Valoramos esta medida de la Suprema, ya que establece que no existen límites etarios para tramitar el cambio de nombre y sexo legal. Este fallo se enmarca dentro de los principios del interés superior del niño y la autonomía progresiva, reconocidos en la Ley de Identidad de Género”.
El fallo de la Corte Suprema se fundamentó en que, aunque la Ley N°21.120 establece un límite etario para solicitar el cambio de nombre y sexo legal, también existen otros principios legales que deben ser considerados, como los artículos 8 y 26 de la Ley N°21.430, que han sido objeto de discusión. La Corte además destacó que la interpretación correcta de la ley debe garantizar el derecho a la acción y el acceso libre a los tribunales, especialmente en casos donde existe alguna duda sobre la improcedencia del reclamo.
La resolución dejó en claro que la Corte de Apelaciones de Valparaíso cometió un error al confirmar el rechazo de la demanda, pues la solicitud cumplía con todos los requisitos legales y debía haber sido tramitada. Así, la Corte Suprema ordenó que el Tribunal de Familia de San Antonio reanudara el proceso y citara a la audiencia correspondiente.
Este fallo histórico ha generado gran repercusión en el ámbito de los derechos humanos en Chile, ya que reafirma el derecho de las personas trans a acceder al cambio de nombre y sexo legal, sin restricciones arbitrarias basadas en la edad.
