La escalada militar entre Teherán y Washington provocó la mayor ola de ataques contra buques desde el inicio del conflicto. La reducción del tráfico marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo vuelve a generar preocupación por el suministro global de petróleo.
La tensión entre Irán y Estados Unidos aumentó nuevamente tras una serie de ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica por donde antes del conflicto circulaba cerca del 20% del petróleo mundial.
El intercambio de ofensivas entre ambos países ha provocado la mayor interrupción del tráfico marítimo desde el comienzo de la guerra, afectando una ruta clave para el comercio energético internacional y generando nuevas presiones sobre el precio del petróleo.
Estados Unidos destruye petroleros iraníes y Teherán responde
Estados Unidos informó que sus fuerzas destruyeron cinco petroleros iraníes durante operaciones realizadas en el golfo de Omán y cerca de la isla de Jark, uno de los principales centros petroleros de Irán.
Estas acciones se sumaron a otros ataques previamente anunciados por Washington contra embarcaciones vinculadas a la República Islámica.
Desde Irán, la respuesta llegó a través de la Guardia Revolucionaria, que aseguró haber atacado dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, además de una base militar de Estados Unidos ubicada en Jordania.
Sin embargo, parte de estos ataques aún no ha sido confirmada de manera independiente.
Buques comerciales bajo amenaza
La agencia británica Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO) reportó al menos cuatro incidentes que afectaron a embarcaciones mercantes en distintos puntos del golfo Pérsico.
Uno de los casos confirmados corresponde al petrolero Hercules, con bandera de Gibraltar, donde se registró un fallecido y otro tripulante permanece desaparecido.
Además, medios estatales iraníes informaron sobre explosiones registradas frente a las costas de Sirik, Minab y la isla de Qeshm, aunque hasta ahora ni Washington ni Teherán han confirmado oficialmente nuevos ataques en esas zonas.
Petróleo Brent alcanza nuevamente los 100 dólares
La escalada militar tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales.
El precio del petróleo Brent llegó nuevamente a los 100 dólares por barril, un nivel que no se registraba desde julio, debido al temor de una posible interrupción prolongada del suministro desde Medio Oriente.
El tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz también volvió a disminuir, afectando las rutas utilizadas por grandes compañías petroleras y navieras.
Según estimaciones del sector, Estados Unidos había conseguido recuperar parcialmente el transporte marítimo mediante una ruta cercana a Omán, llegando a movilizar alrededor de cuatro millones de barriles diarios, cifra que ahora se habría reducido aproximadamente a la mitad.
Irán busca reforzar control sobre Ormuz
Desde el inicio del conflicto, Irán convirtió el estrecho de Ormuz en su principal herramienta de presión internacional.
Teherán exige que los barcos que atraviesen la zona cuenten con autorización y ha planteado el cobro de tasas relacionadas con navegación, seguridad y protección ambiental, medidas rechazadas por Estados Unidos.
Además, autoridades iraníes anunciaron que preparan una nueva “zona restringida” cerca del estrecho, lo que podría aumentar las limitaciones para el comercio marítimo internacional.
Advertencias aumentan el riesgo de una nueva escalada
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que responderá con mayor intensidad ante nuevos ataques.
“Si el enemigo ataca dos o tres de nuestros objetivos, nosotros responderemos atacando 20 objetivos”, afirmó el portavoz militar iraní, general de brigada Hosein Mohebi.
Con nuevas amenazas sobre la mesa y el tráfico petrolero reducido, la comunidad internacional mantiene la preocupación por una posible escalada que podría afectar no solo a Medio Oriente, sino también a los precios de la energía y la economía mundial.
