La toma Yevide de San Felipe avanza hacia una nueva etapa del proceso de desalojo, luego de que la Delegación Presidencial Provincial informara que continuará con el procedimiento en el asentamiento, inicialmente programado para 2027.
El próximo sector considerado corresponde a terrenos de Esval, cuya superficie alcanza más de 7 hectáreas. Según estimaciones de las autoridades, en el lugar residen más de 2 mil personas, en su mayoría extranjeras.
Las proyecciones indican que cerca del 80% de los habitantes se encontraría en situación migratoria irregular, principalmente personas provenientes de Haití, Bolivia, Venezuela y Colombia.
El delegado presidencial provincial de San Felipe, Sebastián Caldera, detalló el catastro del sector y señaló que todavía no existe una fecha definida para el desalojo.
“Estamos hablando de entre 1.100 a 1.050 construcciones, lo que se trataría más o menos de 2.000, 2.100 personas las que ahí habitan”, señaló.
Caldera explicó que la fecha depende de la disponibilidad de recursos para financiar la logística del desalojo. “Esperamos en el corto plazo poder tener novedades de la fecha del desalojo, pero por el momento no manejamos fecha en sí, solamente estamos topando en lo que son los recursos para la logística”, indicó.
La toma también ha sido vinculada por las autoridades a problemas de seguridad en la provincia, debido a hechos como homicidios, receptaciones y fiestas clandestinas registrados en el sector.
Desalojo de San Antonio podría servir como referencia
El consejero regional de Valparaíso, Fernando Astorga, señaló que los residentes del asentamiento no cumplirían, según los antecedentes entregados, con los requisitos necesarios para acceder a determinados subsidios habitacionales. Además, planteó que el desalojo de la megatoma de San Antonio podría servir como referencia para abordar el proceso en San Felipe.
“Son personas que no están cumpliendo con los requisitos como para poder optar a algún tipo de subsidio, por lo tanto, eso dificultaría pensar en esa alternativa. Y también eso puede ser un ejemplo o una hoja de ruta para poder llevarlo de la misma manera en la toma Yevide de San Felipe”, afirmó.
Consultada sobre la situación, Esval informó que mantiene coordinación con las autoridades para dar cumplimiento a la orden judicial, con el objetivo de resguardar su infraestructura y la continuidad del servicio para los habitantes de la zona.
Este proceso se sumará al desalojo realizado durante 2025 en el sector perteneciente a la inmobiliaria San Bartolomé, donde fueron desocupadas 121 viviendas correspondientes al denominado lote B de la toma.
